En aquest article es recullen les imatges del llibre “Barcelona a la vista” (1890), amb fotografies de Fernando Rus, difoses a través de la col·lecció Fotos i postals antigues de Barcelona (publicades per Ángel Ansede Santana). Les acompano del text original que servia de llegenda a les fotografies.
MERCADO DE LA CONCEPCIÓN
El inmenso desarrollo alcanzado por el ensanche de Barcelona ha obligado a dotar a la ciudad nueva de muchos servicios públicos de que antes carecía por estar todos poco menos que concentrado en el casco viejo. Se cuenta entre estos servicios, y acaso en primer termino, el de mercados, de los cuales es un bello modelo el de la Concepción, situado entre las calles de Aragón y Valencia y destinado a llenar las necesidades de aquellos populosos barrios del ensanche.
Otros hay ciertamente que le aventajan en grandiosidad e importancia, toda vez que el área que ocupa el mercado de la Concepción no llega a 4000 metros; pero el artista se ha fijado especialmente en este, no solo por ser el mas fotografiable, sino por ofrecer en su construcción, a pesar de su sencillez, un bello conjunto de solidez y elegancia, que impresiona agradablemente.
EN EL HOSPITAL
Patio según unos, pasaje según otros, y unos y otros llevando razón porque de ambas cosas participa, esta parte del Hospital de Santa Cruz, es una de las más conocidas por el público, durante el día tiene a ella libre acceso por las dos puertas principales del establecimiento.
Con este patio comunican la mayor parte de las dependencias de la casa, lo mismo que las enfermerías, de cuyas dos amplias escaleras puede el lector distinguir en la presente fotografía la que conduce al departamento de hombres.
Sombreado de árboles y ostentando en el centro un pequeño monumento formado por una columna salomónica que sostiene una cruz, es imposible visitar el patio del Hospital sin sentir el ánimo embargado por una oleada de profunda melancolía.
PASEO DE COLÓN
Si para la generación presente este hermoso paseo es sencillamente una amplia vía festoneada de palmeras y jardincillos, muy a propósito para ir a tomar el sol en las tranquilas mañanas de invierno o para respirar la suave brisa marítima al anochecer de los días de verano, para los barceloneses que han asistido a la maravillosa transformación de la ciudad condal, el paseo de Colón es un lugar histórico que evoca en la mente la imagen del pasado envuelta en un mundo de recuerdos.
Aquí sobre estos terrenos poéticamente embellecidos por la piqueta de la reforma y que hoy nada tienen que envidiar a los paseos ribereños de algunas poblaciones italianas, elevose en otro tiempo la muralla del Mar, recia construcción que oprimía mas que defendía la ciudad por aquel lado y que terminaba en dos larguísimas rampas, situadas la una junto a la plaza San Sebastián y la otra al lado del fuerte de Atarazanas.
SAN JUSTO Y SAN PASTOR
Pocos siglos ha dejado en nuestra historia local una huella tan profunda e imborrable como el XIV. Era de actividad y engrandecimiento, de entonces datan muchas de la joyas arquitectónicas que Barcelona posee y que dan hermosa idea de la cultura artística alcanzada por la ciudad condal bajo el cetro de Alfonso IV, de Pedro el Ceremonioso y de Juan I.
La iglesia de los Santos Justo y Pastor pertenece a aquella época, y aunque de fachada no muy espléndida, reúne en su interior algunas bellezas que la hacen justamente recomendable.
Una de las curiosidades de este templo es el altar de San Félix, al pie del cual, mediante un simple juramento, adquieren validez ciertas últimas voluntades manifestadas verbalmente y ante un solo testigo.
PLAZA DEL REY
Entre las muchas plazas que figuran en el casco antiguo de la ciudad, esta es una de las mas famosas y quizá las mas conocida... Porque así como la de San Jaime, y la de Palacio, y la del Ángel y otras varias se encuentran fácilmente y como se dice sin quererlo, para dar con la plaza del Rey hay que preguntar, informarse, buscarla.
Llena de recuerdos históricos, conservando en todas sus partes un sello de venerable antigüedad que no puede improvisarse, y favorecida por un ambiente de calma jamás turbado por el vertiginoso movimiento general, esta plaza ofrece al visitante un espectáculo que deja en su memoria indeleble recuerdo.
Una de las fachadas del convento de Santa Clara ocupa el fondo; en el centro se admira una bonita fuente de estilo gótico y a la derecha levantase la ex-capilla Real de Santa Águeda, anexa al antiguo palacio de los reyes de Aragón y en donde se halla establecido desde 1879 el Museo Arqueológico provincial.
SALÓN DE CONTRATACIONES DE LA LONJA
Resto único de la antigua lonja, reedificada en 1772, el salón de contrataciones es uno de los locales más encantadores y al mismo tiempo más grandiosos de nuestra capital.
Inimitable modelo de arquitectura gótica, cubierto por un artesonado tan severo como elegante y sostenido por cuatro altas columnas de una delicadeza maravillosa, este salón viene a ser el templo de los negocios y el laboratorio de las grandes operaciones mercantiles.
A la altura del nacimiento de los arcos, corre al rededor del local una galería, en las que se abren algunas ventanas que dan luz a este salón, orgullo de Barcelona que se eleva en la plaza de Palacio.
CASA DE CARIDAD
Una de las instituciones benéficas que más honor hacen a Barcelona y más simpatías cuentan entre sus moradores, es la Casa provincial de Caridad.
Fundada por Carlos IV, a principios de este siglo, su desarrollo, aunque lento, constante, ha experimentado diversas alternativas, conteniéndose o acelerándose según los tiempos han sido adversos o prósperos.
Buena prueba de ello es el extraño conjunto que forman las construcciones que llenan el amplio recinto de la Casa, en las cuales puede sin dificultad leerse paso a paso la historia de su laborioso engrandecimiento.
El patio de ingreso que figura en esta página, y en uno de cuyos lados se encuentra la iglesia, es indudablemente uno de los más bonitos y bien proporcionados de la Casa de Caridad y justifica plenamente la preferencia que le hemos dado.
MONUMENTO A ARIBAU
Rodeado de árboles, que en la estación propicia forman una cortina impenetrable, sobre una terraza vecina a la puerta frontera al Salón de San Juan, erigióse en 1884 en nuestro Parque este monumento, destinado a perpetuar la memoria de Buenaventura Carlos Aribau, ilustre poeta y notable economista nacido en Barcelona en 1798.
Modesto pero elegante, de una sobriedad de líneas encantadoras, el monumento a Aribau, compuesto, como puede verse, de un sencillo pedestal, decorado con cuatro liras, y una hermosa estatua del insigne escritor, seduce a la primera impresión, tanto por la delicada estructura del recuerdo como por la infinita belleza del sitio, uno de los más apacibles y poéticos que en nuestro Parque pueden encontrarse.
BELLESGUARD
Bellesguard, situado más allá de la iglesia de la Buenanueva, como adivinara enseguida el menos versado en estos asuntos, equivale a Bellavista. El sitio es, realmente, tan delicioso y pintoresco, que nada tiene de extraño que los antiguos condes de Barcelona lo escogieran como lugar de recreo, fortificándolo y rodeándolo de todas las comodidades apetecibles.
Las primeras noticias de aquel castillo de Bellesguard se encuentran en la historia remóntanse al siglo XII. Dos siglos más tarde, mejorada la posesión y convertida la fortaleza en verdadera mansión señorial, aprovechando el ofrecimiento del rey don Martín albergóse en Bellesguart el llamado papa Benito XIII, quien huyendo de la peste reinante en Perpiñán, vióse obligado a pedir un asilo a nuestro monarca.
Hoy, del histórico castillo de Bellesguard apenas queda el nombre, escrito en un montón de ruinas, que dentro de breves años habrán sin duda desaparecido del todo.
CASA DE MISERICORDIA
Siempre se ha distinguido Barcelona por el celo con que ha atendido a los menesterosos y la predilección con que se ha dedicado a la creación y fomento de corporaciones o institutos de carácter benéfico.
La Casa municipal de Misericordia, a la cual se halla agregada la de Infantes huérfanos, es un asilo fundado hace más de tres siglos por el filántropo Pérez de Valdivia, con el concurso y protección de los Concelleres de la ciudad.
En la casa se albergan unas trescientas niñas, hijas o vecinas de Barcelona, condición precisa para que sean admitidas.
La casa de Infantes huérfanos, cuyo solo título indica su objeto, es más antigua aún, pues procede del año 1370, y se debe a la generosa iniciativa de un ciudadano barcelonés llamado Guillermo Pou.
En la fotografía que ocupa esta página véase la puerta que la Casa de Misericordia tiene en la calle de Elisabets.
ARCOS DE LOS ENCANTES
No es difícil adivinar la impresión que estas típicas construcciones causarían al viajero que empezara por ellas su visita a Barcelona. Nadie es capaz de suponer que aquella serie de arcos achatados, cada uno de los cuales campa por sus respetos; aquellos pórticos sombríos e irregulares, ocupados por establecimientos más sombríos aún, pertenecen a una ciudad de la importancia y de los vuelos de la capital de Cataluña.
Más que edificios de una población de primer orden, parecen los típicos porches de esas villas arrinconadas, que el lector habrá tenido ocasión de ver en sus excursiones y ante cuyos pilares se extasían nuestros pintores de costumbres.
Al pie de estos arcos, mutilados hoy por algunos derribos que amenazan acabar con todos ellos, han estado instalados desde tiempo inmemorial los famosos Encantes, formando violento contraste con el soberbio edificio de la Lonja que pocos mas allá alza su mole majestuosa
CLUB DE REGATAS
Por sus carácter eminentemente cosmopolita, adaptable a todos los gustos y abierto a todas las corrientes, Barcelona ha dado fácil acceso a la mayoría de los sports hoy en moda, aunque no todos hayan logrado igualmente aclimatarse.
Aquí tenemos hipódromo, frontones, velódromos, centros cinegéticos; pero ninguna de esas diversiones ha arraigado tan hondamente en nuestras costumbres como el sport náutico.
Basta, para convencerse de ello, fijarse en el número y calidad de las sociedades que para el fomento de este ejercicio se han fundado, y recordar las brillantes fiestas con que repetidas veces han inundado de vida y alegría el puerto de Barcelona.
Una de esas sociedades es el "Club de Regatas" cuyo edificio flotante, provisto de todos los elementos y comodidades apetecibles, es, más que un centro de expansión de recreo, un templo donde se rinde culto al más noble, más humano y tal vez más conveniente de los ejercicios.
PLAZA DEL PADRÓ
Aunque en 1882 se trasladó al de San Antonio el mercado de comestibles en ella establecido, la plaza del Padró ha conservado, y conservará por largos años, el sello de animación que la distingue y que hace de ella, a pesar de su situación nada céntrica, uno de los puntos más conocidos del casco antiguo.
Era curioso en aquella época ver en tan reducido espacio los innumerables puestos de venta que constituían el mercado y que no cabiendo en la plaza iban invadiendo las calles vecinas, llenando las aceras, ocupando el arroyo y haciendo con frecuencia poco menos que imposible la circulación.
Hoy, a pesar del cambio sufrido, la plaza del Padró continua siendo, como hemos dicho, un bullicioso centro de movimiento nunca interrumpido; movimiento al cual contribuyen, aparte del populoso vecindario que la rodea, los diversos vehículos que hacen la carrera de los pueblos de los alrededores y tienen por punto de parada el obelisco de Santa Eulalia que desde el año 1672 figura en este sitio.
MERCADO DE SAN ANTONIO
Inaugurado no hace muchos años, es sin disputa el más hermoso mercado de Barcelona. De los otros seis que actualmente se encuentran entre la ciudad vieja y los barrios modernos, solo el mercado de la Boquería le aventaja en extensión, aunque no en belleza ni en comodidades.
Trazado a manera de cruz, formando cuatro grandes naves que se reúnen en la rotonda central, el mercado de San Antonio es una construcción que puede mostrarse con orgullo a los extranjeros, tanto por la esbeltez de su inmensa armadura de hierro, como por el relativo lujo que se advierte en todos sus detalles y el exquisito cuidado con que sus autores procuraron dotarle de luz y aire, tan necesarios en locales de esta naturaleza, frecuentados diariamente por millares de personas.
PATIO DE LOS NARANJOS, DE LA AUDIENCIA
Corresponde a la parte mas antigua del edificio y procede de aquella memorable Casa de la Diputación comenzada en 1432, cuando Barcelona, arrullada por las auras de la prosperidad y llenando el mundo conocido con el eco de su nombre glorioso, escalaba el punto culminante de su poderío social y de su florecimiento artístico.
El patio de los naranjos, cuyo próximo parentesco con la capilla de San Jorge, la fachada de la calle del obispo y el atrio que le sigue se vislumbra a la más ligera inspección, esta situado al nivel del primer piso y facilita la comunicación entre varios departamentos de las salas de justicia.
Desde el se admira, entre otras, la original torre del reloj de la Audiencia y una colección de gárgolas cada una de las cuales es merecedora de particular estudio.
PATIO DE LA UNIVERSIDAD
Cada uno de los dos cuerpos de nuestra Universidad Literaria esta dotado de un gran patio de cuyas proporciones puede hacerse cargo el lector con la vista de esta fotografía, que representa el que corresponde a la izquierda del edificio. Todo de piedra, primorosa aunque sobriamente labrada, este patio llena cumplidamente su misión, que es la de facilitar la luz a las numerosas dependencias que a el tienen salida y dar el necesario desahogo a las vecinas aulas.
La planta baja esta formada por un pórtico de elegantes líneas, que sostiene una galería exactamente igual, cubierta esta a su vez por un terrado correspondiente al piso ultimo y provisto de una bonita baranda calada, reforzada a trechos por pilares cuadrangulares.
FRONTÓN BARCELONES
Se le considera con razón como uno de los primeros, si no el primero, de España, y desde su inauguración en 1893 ha albergado en su cancha a todos los colosos del pelotarismo, habiéndose jugado en él partidos famosos, de los cuales se guardará largo tiempo memoria.
Tiene capacidad para unas 3000 personas, y está dotado de todas las dependencias y comodidades necesarias en un local de esta naturaleza.
Si el exterior del edificio es elegante y majestuoso, el interior llega tal vez a superarle. Tanto el frontón propiamente dicho, construido de mármol y piedra superior, como la parte destinada a los espectadores, que es la que reproduce fielmente la presente fotografía, y en la cual el hierro primorosamente labrado desempeña el principal papel, todo responde a la importancia del edificio y a los vuelos que esa diversión ha tomado entre nosotros.
ARCO DE TRIUNFO
Por más que en rigor no simboliza ni perpetúa la memoria de triunfo alguno, con este nombre se le conoce y este es el único que le dan los buenos barceloneses.
Fue erigido cuando la Exposición Universal de 1888, y sin ofrecer la riqueza ni la majestad que resplandecen en otras construcciones de este género, demasiado conocidas para que sea menester citarlas, nuestro Arco del Triunfo es indudablemente de gigantescas proporciones y está hermoseado con detalles escultóricos de relevante mérito.
De sus sólidos pilares, de ladrillo, circuye el amplio paseo llamado 'Salón" de San Juan.
DEPOSITO DE AGUAS DEL PARQUE
Fuera del recinto del Parque, a espaldas de la Colección Zoológica, se ve una construcción de ladrillo de sombrío aspecto y formidable solidez: es el gran depósito de las aguas empleadas en el riego y alimentación de la Cascada de nuestro hermoso jardín público.
Trepando a la parte superior del edificio, el visitante admira uno de los espectáculos más originales e inesperados que ofrecerse pueden. La cubierta, digámoslo así, de la construcción está formada por un vasto depósito, un verdadero lago cuadrado, que contiene hasta 12 mil metros cúbicos de agua.
Rodeado de una cómoda galería, desde aquella altura se contempla el Parque en toda su inmensidad y se ve, además, otro depósito, de hierro, sostenido en el centro del aljibe mayor por fuertes columnas, y cuya cabida es de 600 metros cúbicos.
El agua de este último estanque se destina a los usos en el que el líquido requiere más presión, y es elevada hasta el depósito por una máquina de vapor de 40 caballos.
TORRES DE LA PLAZA NUEVA
No será seguramente a causa de su novedad que se dará el nombre de Nueva a esta plaza, una de las más antiguas de Barcelona y en la cual apenas hay una construcción que no merezca respeto por sus largos años de existencia.
Siete calles afluyen a ella, y no hay que decir el movimiento y la vida que estas siete arterias, aunque estrechas, muy concurridas, imprimen a la viejísima plaza Nueva.
Lo más saliente y verdaderamente interesante de esta plaza singular son las dos vetustas torres que forman la entrada de la calle del Obispo, y que en época remota fueron poderosa defensa de una de las puertas de la ciudad, cuyo recinto fortificado corría por aquel punto.
El edificio que ocupa buena parte de la derecha de esta fotografía es el Palacio Episcopal, vasta morada que desde principios del siglo XVI, en que se construyó, hasta nuestros días ha sufrido modificaciones notables.
PLAZA DE BLASCO DE GARAY
Para muchos barceloneses la vista de este sencillo monumento equivale a una repentina evocación del pasado. Cuántos y cuántos lectores habrá que removiendo los dormidos recuerdos de su juventud se preguntarán con sorpresa si es realmente verdad que esta antigua fuente existe todavía y si aun sus delfines lanzan al espacio sus brillantes hilitos de agua.
La presente fotografía les da la más categórica respuesta. En la falda de Montjuich, en la plaza de Blasco de Garay puede verse actualmente este surtidor, que hasta el año 1874 estuvo emplazado en el Paseo de Gracia, en el sitio en el que esa hermosa avenida cruza la calle de Provenza, y junto al cual durante las turbulencias de 1870 se situaron las piezas de artillería que por el espacio de algunas horas sembraron el espanto y la destrucción de la vecina villa.
ESCALERA PRINCIPAL DE LA UNIVERSIDAD
Digna por todos conceptos de severidad y magnificencia que tanto carácter dan a nuestro primer establecimiento literario es la grandiosa escalera cuya reproducción ofrecemos al lector, y de la cual, como puede comprenderse, sólo se ve una pequeña parte. Arrancando de un elegante arco sobriamente decorado, la escalera está formada por anchuroso tramo, que luego se bifurca al llegar a la meseta, en donde se ven tres puertas guardadas por arrogantes estatuas que representan bedeles, de gran gala, sosteniendo cada uno un farol de correcto dibujo.
Dotada de abundante luz cenital, exenta de adornos chillones o de mal gusto y exhibiendo en sus muros y barandilla una pureza de líneas por ningún detalle deslucida, esta hermosa escalera merece con justicia el calificativo de Noble con que se la distingue de la otras que posee el edificio.
BALSAS DE SAN PEDRO
Para estudiar a plein air la vida de nuestras clases populares, pocos escenarios tan a propósito como el presente. La calle, plaza o lo que sea, de las Balsas de San Pedro, a despecho de las reformas que han intentado rejuvenecerla y hacerle perder su carácter, se ha obstinado en conservarlo y hasta hoy triunfa en su empeño.
Difícilmente se encontrará en nuestra ciudad sitio mas irregular ni más graciosamente accidentado. Las Balsas de San Pedro tienen pendientes, escaleras, barandillas, altos y bajos y recodos de toda especie; pero con todo, el mejor timbre de este rincón de Barcelona es su ambiente arcaico y su color peculiar; color y ambiente que dan atractivo especialísimo a sus alegres fiestas callejeras, dignas solo de compararse con las mas brillantes de las aldeas de Andalucía.
TEATRO DE LICEO
Tanto por ser el más espacioso de Europa como por la elevada jerarquía que en el mundo del arte ocupa, El Teatro de Liceo goza justamente de renombre universal.
Destruido en 1835 el convento de Trinitarios que en este punto existía y cedido el solar por la Nación para teatro, se colocó el día 11 de Abril de 1845 la primera piedra, y tanta actividad se imprimió a las obras, que dos años más tarde, es decir, el 4 de Abril de 1847 pudo ya inaugurarse el coliseo por la compañía de inolvidable Latorre, estrenándose el drama Fernando de Antequera, escrito por Ventura de la Vega para aquella solemnidad.
La fachada actual, salvo pequeñas modificaciones, es la misma que se proyectó al construirse el edificio y, examinándola despacio, no faltará quien diga del Liceo que "el estuche no corresponde a la joya que contiene"
CUARTEL DE ARTILLERIA DE MONTAÑA
Conócesele también con el nombre de Cuartel de San Agustín Viejo, por haber en otro tiempo residido en él los frailes de San Agustín. La construcción, que da a dos calles conserva no pocos vestigios de la época en que fue convento de religiosos, llamando con especialidad la atención de los inteligentes los restos de un bonito claustro gótico que se conserva en la parte posterior del cuartel.
Este edificio, caracterizado únicamente por un escudo con las armas de España que descansa sobre la puerta de entrada, está situado en lo que fue Paseo de San Juan, próximo al Parque, y es muy posible que no tarde en ceder el sitio a otras construcciones más en armonía con el lugar que ocupa y con los gustos y necesidades de nuestros días.
FONT DEL GAT
Situada en la falda de Montjuich, en un rellano de la montaña desde el cual se domina en toda su extensión el océano de edificios que forman la ciudad y sus alrededores, La Font del Gat, a despecho del tiempo y de las mudanzas introducidas por la moda, conserva el crédito de sus épocas mas brillantes y obtiene hoy como ayer la preferencia de las clases populares.
Varias son las fuentes que en Montjuich se encuentran, todas las cuales han tenido su periodo de esplendor; pero todas han visto declinar su estrella y caer sobre ellas el velo del olvido... Todas menos la del Gat, tal vez por su situación, tal vez por la frescura de sus arboledas, o acaso por la virtud de sus aguas milagrosas que "curan todas las enfermedades" según unos versos que en la fuente pueden leerse.
CAPITANÍA GENERAL
Sin la vista del piquete de tropa que presta el servicio de guardia y cuyos centinelas no se apartan de las dos garitas situadas al pie de la puerta principal, difícilmente se le ocurriría a nadie que este fue un palacio militar, destinado al albergue de la primera autoridad que la milicia tiene en el Principado de Cataluña.
Convento de la Merced hasta en año 1835, algún tiempo después, en 1846, gracias a algunas reformas que en el edificio se realizaron, pudo ser convertido en Capitanía General.
Antes del derribo de la Muralla del Mar, desde lo que hoy es tribuna del piso principal de la Capitanía pasábase a la Muralla por un robusto arco, construido a nivel de aquel pintoresco paseo.
PATIO DE LA CASA DEL ARCEDIANO
A pesar de encontrase este patio muy próximo a la Catedral y, por consiguiente, en uno de los puntos más conocidos y frecuentados del casco antiguo, muchos son los vecinos de nuestra ciudad que ignoran la existencia de esta preciosidad artística, uno de los pocos ejemplares que nos quedan de aquel hermoso estilo arquitectónico que en el siglo XVI dotó a la capital de Cataluña de monumentos tan ricos y admirables como la casa de Dusay, en el Regomir, hoy desaparecida, y la incomparable mansión de los Grallas, en la Puertaferrisa, derribada igualmente hace ya bastantes años.
Por fortuna la casa del Arcediano, a más de librarse de correr igual suerte que sus compañeras de época, fue oportunamente objeto de una concienzuda restauración, merced la cual podemos hoy contemplar la delicadeza de sus múltiples detalles, y, sobre todo, solazarnos con la vista de este patio maravilloso, lleno aún del ambiente que respiraron nuestros antepasados.
CALLE DE ARAGON
Una de las calles mas bonitas del ensanche, del cual constituye una nota curiosísima es sin duda alguna la de Aragón.
Surcada de arriba a abajo por una profunda zanja provista de doble vía por donde circulan los trenes de la compañía del ferrocarril de Tarragona, es singular el contraste que forma la suntuosidad de algunos de sus edificios con los negros penachos de humo que elevan las locomotoras que a distintas horas del día y de la noche se deslizan por aquella línea, haciendo estremecer las casas y atronando el espacio con sus silbidos.
La calle, que cruza en ángulo recto el Paseo de Gracia no lejos del limite del distrito municipal de Barcelona, es espaciosa y de mucha longitud, y en cuanto a la zanja de la via férrea, esta cercada a ambos lados por solida balustrada de piedra, adornada a trechos con elegantes jarrones, y cortada por numerosos puentes que dan paso a varias otras calles que la atraviesan.
PLAZA DEL DUQUE DE MEDINACELI
Hasta la desaparición de la Muralla del Mar, esta plaza vivió triste y completamente olvidada, sin merecer de los barceloneses otra atención que la poca que le prestaban los que discurrían por aquel elevado paseo marítimo o la que podían dispensarle las escasas niñeras que a la plaza llevaban sus pequeñuelos.
Hoy, sin que su disposición haya variado en lo más mínimo, allanado el obstáculo que del mar la separaba, la plaza del Duque de Medinaceli ha ganado en aspecto y ventilación, participando bastante de la vida que en el Paseo de Colón y en los muelles rebosa durante el día.
En el centro de la plaza y rodeado por un jardín que limita sencilla verja de hierro, elévase el monumento erigido a mediados de este siglo a Galcerán Marquet, que se reduce a una columna metálica sobre cuyo capitel descansa la estatua del ilustre marino catalán.
ASILO DE LAS ADORATRICES
Emplazado en uno de los chaflanes que forman las calles de Casanovas y Consejo de Ciento, al inaugurarse, hace veinte o veinticinco años, el Asilo de las Adoratrices se elevaba poco menos que solitario en medio de extensos campos en donde aún el sol doraba las espigas y el labrador lanzaba al aire sus alegres canciones.
Hoy, completamente cercado de casas de vecindad en que hormiguea una población numerosísima, el Asilo de las Adoratrices continúa dominando las construcciones que le rodean merced a la atrevida aguja que remata la torre de su bonita iglesia.
SALA DE ESPECTÁCULOS DEL LICEO
Al anochecer del día 9 de Abril, poco antes de empezar la función en que debía cantarse la opera 'Ernani' un violento incendio que empezó en uno de los talleres destruyo en breves horas el Gran Teatro del Liceo. Pero como el fénix, que renace de sus propias cenizas, así renació de las suyas, más bello y esplendoroso, nuestro primer teatro lírico, templo inmenso, saludado por todos los reyes del arte y una de las joyas arquitectónicas que más honor hacen a Barcelona.
Sobre sus ruinas, humeantes aun, La junta de propietarios acordó su reconstrucción, y efectivamente, un año mas tarde, el domingo 20 de Abril de 1862, cantándose los puritanos por la famosa Alboni y el inolvidable Mongini, inaugurose el actual Liceo, cuya grandiosa sala de espectáculos contempla el lector en este momento.
Esta sala es una de las mas espaciosas de Europa, y goza de merecido renombre por su impresionante aspecto y excelentes condiciones acústicas.
SANTA MARÍA DEL PINO
De un pino gigantesco, que en otra época y durante largos años lució su verde ramaje frente a la puerta principal del templo, tomó esta monumental iglesia el nombre que de antiguo lleva y con el que vulgarmente se la conoce.
Empezada la construcción de Santa María del Pino en 1335, las obras prosiguieron hasta el año 1379, en que se concluyó la grandiosa torre que se admira junto al ábside.
Con todo, el templo no quedó completamente terminado ni lo está aun en nuestros días, como se echa de ver, aparte de otros detalles, por los vacíos que se notan en las ojivas complementarias de la fachada principal, que es la que el lector examina en este momento.
UNA FACHADA DEL RENACIMIENTO
Pertenece a lo que fue casa del Gremio de Zapateros, y puede verse en la calle de la Corribia, junto al angosto pasadizo de conduce a la Tapinería.
Aunque su partida de bautismo lleva la fecha de 1545, no todos los elementos que la componen proceden de aquella época, como por ejemplo el elegante balcón de hierro del piso principal, indudablemente menos antiguo que el resto de la fachada.
Debido a una reciente restauración, llevada a cabo con bastante pulso, la fachada del Gremio de Zapateros se conserva hoy como en sus mejores tiempos, pudiendo ofrecerse como ejemplo de lo que fue aquella arquitectura que tantas y tan bellas obras, casi todas desaparecidas, dio a Barcelona en el siglo XVI.
LA BONANOVA
A pesar de estar consagrada esta iglesias a los Santos Gervasio y Protasio, conócesela comunmente por 'La Bonanova", a causa de venerarse en ella una imagen de la Virgen de esta nombre.
La gente de mar suele ofrecer a la Virgen de la Bonanova abundantes presentes y ex-votos, cuya exhibición es una de las principales curiosidades de este templo, más notable por el renombre adquirido que por sus condiciones artísticas.
El origen de la iglesia debe buscarse en los comienzos del siglo XIII.
Por lo que se refiere a la famosa imagen, que antes de la Bonanova se llamó Virgen de los Afortunados, créese que fue colocada en el templo en 1622.
FUENTE DE LA PLAZA DE SANTA MARIA
No se distingue la plaza de Santa Maria por la magnitud de sus proporciones ni, hecha excepción de la magnifica iglesia que le da nombre, por la belleza de los edificios que la forman y que no son otra cosa que un desordenado conjunto de construcciones de todo genero, sin estilo ni relieve ninguno; pero es imposible pasar por alto la antigua fuente que se conserva en uno de sus ángulos, y que no por carecer de carácter monumental deja de constituir una nota en extrema curiosa y pintoresca.
Los años y la humedad han roído aquellas piedras, mudos testigos de innumerables acontecimientos; pero la fuente, con su rosetón calado, su verdoso pilón, publico abrevadero de caballerías y sus frescas guirnaldas de eterno follaje, parece desafiar las injurias del tiempo, ofreciéndosenos como un recuerdo de lo que fue Barcelona en lejanas épocas.
ARCHIVO DE LA CORONA DE ARAGÓN
En la solitaria calle de los Condes de Barcelona, al lado de la iglesia de Santa Clara, puede verse este sólido edificio, construido a mediados de siglo XVI por el arquitecto Carbonell, y en cuya fachada, de carácter gótico civil, se admiran maravillosamente enlazadas la severidad y la sencillez.
Área santa de nuestra gloriosa historia, de nuestras pasadas grandezas, de nuestras veneradas instituciones, el Archivo de la Corona de Aragón es digno de parangonarse con los más nutridos que se conocen, pues pocos habrá que puedan exponer las inmensas riquezas históricas que éste atesora en los 14 mil legajos y volúmenes que se guardan en sus diversas secciones.
PUERTA DE SANTA MADRONA
Todas las antiguas puertas abiertas en el recinto fortificado de la ciudad han desaparecido al caer los muros que las sostenían; todas, menos esta.
La Puerta de Santa Madrona, que en sus buenos tiempos estuvo provista de su correspondiente puente levadizo sobre lo que hoy es comienzo de la carretera de Montjuich, forma parte de la fortaleza de Atarazanas, viejo edificio que antes que castillo fue arsenal marítimo y cuya existencia, con este carácter, consta ya en documentos del año 1243.
La vista que reproducimos corresponde a la parte más formidable y mejor conservada de Atarazanas, y en ella es fácil ver, aunque en último término, el arco que constituye la puerta de Santa Madrona.
UN MESÓN ANTIGUO
Por más que haya quien lo ponga en duda, aun estamos en Barcelona. Este zaguán con sus característicos arcos, su tradicional pilón y su vetusto cobertizo; esta página bellísima que parece traída de un rincón de la alta montaña o arrancada del álbum de un escenógrafo, pertenece a nuestra ciudad.
En el renombrado barrio de la Boria, en la calle del Oli puede verse sin dificultad alguna, con sólo asomarse a la puerta del mesón, que es ciertamente, entre los varios que por allí se encuentran, uno de los que con más integridad conservan el sello de su tiempo.
Curioso resto de los "hostals" de principios de siglo, permanecer un momento en este patio es transportarse en alas de la imaginación a los días de las galeras, de los traginantes, de los carros acelerados y sin acelerar.
NUEVA NECRÓPOLIS
Todo lo que el antiguo cementerio tiene de lúgubre y triste, ofrécelo este de risueño y pintoresco, llegando en muchos de sus parajes a hacer olvidar por completo la idea de la muerte.
Tendido en la falda de Montjuich y formando vasto anfiteatro que abraza un área inmensa, desde sus senderos y plazoletas disfrútase de puntos de vista admirable.
Sus hermosas calles, si tal nombre puede darse a la intrincada red de suaves pendiente que forma el nuevo Cementerio, están constantemente bordeadas por flores y arbustos, y aquí y allá, a través del follaje, se ven destacar las lápidas de las sepulturas y los pulidos mármoles de los panteones.
Horas y horas de detenido paseo se requieren para apreciar con fruto todas las riquezas acumuladas en este recinto, lugar de eterno descanso, y manifestación creciente del gusto con que Barcelona honra a sus muertos y de la pujanza creadora de sus artistas.
PALACIOS SE CIENCIAS Y DE JUSTICIA
A la derecha del Salón de san Juan, saliendo del Parque, se ven dos edificios de vastas proporciones cuya accidental vecindad ofrece contraste singularísimo. Los dos son modernos, los dos presentan monumental y artística fachada; pero al paso que en uno de ellos se advierte ya la huella de precoz decrepitud, que hace pensar en un no lejano derrumbamiento, yérguese el otro altivo y lozano, y cada día más bello y más interesante.
El primero es el Palacio de Ciencias, construido con motivo de la Exposición Universal y que hoy parece no aguardar otra cosa que la piqueta demoledora que ha de poner término a su efímera existencia: el segundo es el de Justicia, monumental edificio todavía en construcción y que a juzgar por lo que la parte terminada revela, ha de ser el tiempo uno de los palacios más hermosos y originales del Barcelona moderno.
SALÓN DE SESIONES DE ATENEO BARCELONES
Por su historia, por el número y calidad de sus socios y por los poderosos medios morales y materiales de que dispone, el Ateneo Barcelonés figura a la cabeza de nuestras corporaciones literarias.
Centro de recreo y de cultura, su casa se ve frecuentada por todo lo que en Barcelona representa arte, ciencia, progreso, ilustración, y en sus salones se han dado fiestas inolvidables y celebrado actos de resonancia inmensa.
Entre las diversas dependencias del edificio, todas perfectamente alhajadas y adornadas con numerosos trabajos artísticos, figura en primer término el magnífico salón de sesiones, vasta pieza de planta circular rodeada de elegantes columnas y cubierta por una cúpula de irreprochable elegancia.
ESCALERA NUEVA DE LA CASA CONSISTORIAL
Espaciosa, bien iluminada y de una belleza de líneas verdaderamente irreprochable, la nueva escalera del Palacio Municipal es una de las partes que más tono dan a la Casa y que mejor pintan el carácter fastuoso de nuestras modernas corporaciones populares.
Examinándola, adivínase enseguida que al construirla quísose "hacer grande" y dejar perpetuo testimonio de la esplendidez barcelonesa en las postrimerías del siglo XIX, al mismo tiempo que del mérito indiscutible de sus artistas.
Esta escalera hállase situada a la derecha del amplio vestíbulo que sigue el patio, y conduce a la galería gótica del primer piso.
COLUMNAS ROMANAS
A espaldas de la catedral, en el local que en la calle de Paradís ocupa la sociedad denominada Centre Excursionista, vense las tres célebres columnas cuyos capiteles forman el principal asunto de esta página.
Sobre su origen e historia se ha hablado mucho y escrito no poco. Pertenecieron al templo de Hércules, que según los eruditos se elevó antiguamente en aquel sitio? Proceden de otra construcción parecida?... Lo indudable es que estas tres columnas son uno de los escasos monumentos romanos que nos quedan, y que su conservación es un timbre de gloria para la sociedad que en la casa que las contiene está instalada.
Las columnas del tiempo de Hércules (?) arrancan del piso bajo, y atravesando los techos, llegan al último; tienen unos 15 metros de altura y están formadas por grandes piezas de piedra unidas por su propio peso, sin que se observe el menor vestigio de argamasa.
CONVENTO DE MISIONEROS DEL SAGRADO CORAZÓN
Difícil sería enumerar los edificios consagrados al culto o pertenecientes a corporaciones religiosas que el Ensanche de Barcelona contiene en su dilatado perímetro. Más ó menos artística, de mayores o menores proporciones, apenas hay barrio en la ciudad nueva que no tenga enclavada en él alguna construcción de esta clase.
La vista que ocupa la presente página es la del Convento de Misioneros del Sagrado Corazón, situado fuera del distrito municipal, en uno de los chaflanes formados por el cruce de las calles de Montaner y de Rosellón.
Al fundarse el asilo de San Juan de Dios, ocupó por algunos años este edificio, que entonces estaba completamente aislado, y que, según puede verse, se compone hoy de dos cuerpos laterales unidos por una modesta iglesia de estilo ojival, con una bonita portada en cuyo tímpano se ostenta una imagen de la Vírgen.
PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD
No escasean en nuestro primer establecimiento de instrucción las piezas suntuosas y artísticamente alhajadas; pero sobre todas ellas domina como reina suprema la magnifica Sala del Parlamento.
Favorecida por el sorprendente acuerdo con que diversos estilos arquitectónicos contribuyeron a su decorado, en el que se admiran las huellas del gótico, del árabe y del bizantino, todo el que sienta el arte y ame la belleza debe inclinarse ante la portentosa majestad de esta sala incomparable, resumen de los recursos artísticos de Barcelona y brillante página de la historia de nuestro engrandecimiento.
La obligada brevedad de esta noticia no permite intentar siquiera la descripción de esta sala, verdadero archivo de gentileza abundante museo de obras pictóricas, con asuntos arrancados todos de nuestra existencia nacional.
PLAZA DE PALACIO
Por su situación entre el puerto y la ciudad, de los cuales fue en otro tiempo el único punto de enlace, la plaza de Palacio resulta uno de los sitios más animados de Barcelona.
En ella el movimiento de tranvías, coches y carros de transporte no se extingue nunca; los obreros del puerto y las tripulaciones de los buques la cruzan en distintas direcciones, y la vecindad de la Aduana, del Gobierno civil y de la Bolsa es otro motivo que contribuye a imprimir a esta plaza el imborrable sello de la vida que la distingue.- La fuente monumental que en su centro se levanta, fue erigida a mediados de este siglo para perpetuar el hecho de la traída de las aguas potables de Moncada: es de mármol blanco, tiene estatuas representativas de las cuatro provincias catalanas y otras figuras que simbolizan nuestros ríos más caudalosos, y termina con un genio alado, bellísima alegoría del espíritu catalán.
LA TORRE DEL RELOJ
Alta, esbelta, mostrando orgullosa los cuadrantes de su reloj, la torre que en el centro de la plaza de la Constitución se eleva es sin disputa el monumento más notable de Gracia.
A la manera de esos jóvenes precoces que en los umbrales de su existencia llenan ya el mundo con el estrépito de su nombre, el campanario de Gracia, como vulgarmente se le llama, tiene una historia breve pero memorable.
Dígalo si no el ruidoso papel desempeñado por su campana en los acontecimientos que en esta localidad se desarrollaron en los primeros días de Abril del año 1870, y de los cuales guarda aun la torre no pocas huellas.
REAL ACADEMIA DE LAS CIENCIAS Y ARTES
Esta corporación, una de las más respetables y de más sólido crédito entre las que en Barcelona existen, hállase instalada en un edificio de la Rambla de Estudios, famoso en nuestra historia y objeto no hace muchos años de una restauración que mejoró notablemente su aspecto, imprimiéndole el sello del más simpático modernismo.
En este edificio estuvo albergado en 1538 el Real e Imperial Seminario de Nobles, llamado también Colegio de Cordellas, por deber su fundación a un patriota de este apellido; en 1764 el Seminario se convirtió en Conferencia de Física, y andando los tiempos vemos la antigua Conferencia elevada a la categoría de Real Academia de Ciencias y Artes, con edificio propio y dotada de todos los elementos de cultura é investigación que el irresistible empuje del progreso hace dispensables.
MUSEO DE LA HISTORIA
De todas las construcciones, que no fueron pocas, llevadas a cabo por motivo de la Exposición Universal de 1888, ésta es sin duda la más original, la que más lisonjea el amor propio de los buenos barceloneses y la que con preferencia llamó y sigue llamando la atención de los forasteros.
Es un castillo? Sus sólidas torres y almenadas murallas parecen indicar que sí; y sin embargo cual opuesto fue el destino que se le señalo al emplazarlo dentro del recinto del Parque!...
Por más que nada hay en su traza que pueda hacerlo sospechar, este edificio fue elevado únicamente... para servir de restaurant.
Posteriormente ha recibido otras aplicaciones, una de ellas la de dar asilo al Museo de la Historia; pero con todo, lo que restaurant fue, restaurant se ha quedado, y así seguiremos probablemente llamándole siempre, pese a sus ulteriores destinos y a su severo aspecto de fortaleza.... sin terminar
LA CÁRCEL
Edificio sombrío y ruinoso, que nada tiene que agradecer a la estética ni a la higiene, la Cárcel de Barcelona es una amalgama de construcciones, que más que lugares de reclusión parecen almacenes de carne humana.
La parte tal vez menos desagradable del edificio, artísticamente considerado, es la que el lector contempla en este momento.
Sobre la pared de cerca divísase un kiosco que contiene un pequeño altar; en el fondo dibújanse el campanario del establecimiento y las enrejadas ventanas del piso superior; el tronco de plátano que se yergue en el centro oculta en parte la famosa puerta por donde salen los presos que deben ser conducidos a la Audiencia... puerta que así mismo trasponen, por vez postrera, los condenados a la pena capital al encaminarse al fatal tablado, que por lo regular se levanta en el espacio que se percibe en primer término y es vulgarmente conocido con el nombre de Patio dels corders.
GASÓMETROS DE "LA CATALANA"
La primera sociedad que en Barcelona pronunció el "fiat lux" vencedor de las tinieblas de la noche y sembró la simiente de esa profusa y brillante iluminación que tanto cautiva a los forasteros a su llegada a nuestra capital, es La Catalana.
Más de medio siglo hace que sus tuberías conducen el gas a todos los ámbitos de la ciudad, y hoy apenas hay sitio, lo mismo dentro del casco viejo, que en la ciudad nueva y pueblos vecinos, que no esté cruzado por sus extensas canalizaciones.
A esa Compañía pertenecen los Gasómetros que llenan la presente página y que indudablemente representan la última palabra en este género de construcciones. Están situados en la Barceloneta, junto a la playa, en un espacioso recinto que contiene siete de estos inmensos depósitos de fluido, a más de los hornos, almacenes, talleres laboratorios y otras diversas dependencias.
FUENTE DE HERCULES
Uno de los escaso paseos con que a mediados de este siglo contaban para su esparcimiento lo vecinos de Barcelona era el de San Juan.
Extendíase en línea recta desde las inmediaciones de la actual estación del Ferrocarril de Francia hasta el sitio en que hoy se eleva el Arco del Triunfo, y aunque su situación no era muy propicia para recorrerlo de noche, constituía en las horas diurnas un sitio verdaderamente agradable y con frecuencia bastante concurrido.
Profusamente poblado de árboles y dotado de numerosos bancos de piedra, poseía además el Paseo cuatro fuentes o surtidores, de los cuales, sin ofrecer nada de notable, eran los más curiosos los de los extremos, especialmente el de Hércules, el único que actualmente se conserva y que, tal como estaba entonces, puede verse en el jardín contiguo al Palacio de Bellas Artes.
COLEGIO DE LOS ESCOLAPIOS
Magníficamente orientado y dominando un panorama tan extenso como encantador, este establecimiento, emplazado en el distrito municipal de Sarriá, es un de los mas vastos entre los que recientemente se han edificado con destino a la enseñanza privada.
Su mole inmensa se divisa desde larga distancia, y aunque por el carácter de su arquitectura lo mismo podría tomársele por un colegio que por otra cosa, examinado despacio y de cerca, echase de ver el acierto con que se ha realizado su construcción y las inmejorables condiciones que posee para llenar cumplidamente su objeto.
El edificio, rodeado de extensos jardines, muestra una fachada de más de un centenar de metros de longitud y se compone de cinco cuerpos, uno de los cuales, el del centro, sustenta una bonita torre, rematada por un reloj.
MUSEO ARQUEOLÓGICO PROVINCIAL
Hállase instalado este museo en la histórica ex-capilla de Santa Águeda, curioso edificio que formó parte del palacio de los reyes de Aragón y cuya existencia, según las más escrupulosas investigaciones, se remonta a los comienzos del año 1302.
Cedida por el gobierno en 1879 la ex-capilla para que sirviese de digno albergue a las riquezas arqueológicas que la provincia posee, empezó a formarse el museo reuniéndose de momento en él diversas colecciones y ejemplares que hasta aquella fecha habían permanecido poco menos que arrinconados y, por decirlo así, sin domicilio fijo, y aumentándose más tarde con donativos, hallazgos procedentes de excavaciones y otros objetos ingresados en calidad de depósito.
Hoy el museo, perfectamente organizado, dadas las condiciones del local, tiene ya un catálogo bastante extenso, y contiene, entre otras preciosidades, colecciones de monedas y medallas, mosaicos, aras romanas, capiteles, armas de la edad de piedra, sarcófagos, lápidas, etc, etc.
LA GRUTA DEL PARQUE
Esta situada en el primer piso de la gran Cascada, y aunque no abraza mucha extensión pueden admirarse en ella todas las bellezas y particularidades de las cavernas naturales. Feliz imitación de la realidad, tanto en el color como en la forma, nada falta en la Gruta del Parque para llevar la ilusión al animo del visitante y darle una idea de lo que puede hallarse en el mundo subterráneo.
Rocas de fantásticos contornos, manchadas aquí y allá por algunas plantas parasitas; enormes estalactitas, colgando de la bóveda y prolongando sus vértices amenazadores; pilares retorcidos, que recuerdan las diabólicas creaciones del Dante...
Uno de los mas hermosos atractivos de esta agradable construcción es la eterna nube de hiedra que envuelve sus aberturas y que da a algunas de sus entradas un aspecto singularísimo.
EN EL "MORROT"
Para ir al cementerio nuevo se toma la carretera que nace junto a la Puerta de Santa Madrona, y bordeando la montaña de Montjuich, subiendo aquí, bajando allá y cruzando lugares de no muy cómodo paso, se llega por fin al termino de la jornada.
En ese trayecto se encuentra el Morrot, extensa cortadura practicada en la roca viva de la montaña para allanar el camino; operación que costo muchos años y no pocos millares de barrenos.
La falta de seguridad que ofrece este pintoresco sitio, donde los derrumbamientos de piedras son tan frecuentes como inesperados, quita bastante atractivo a esta vía sin par, uno de los mas hermosos miradores naturales que posee la ciudad de los Condes, y desde la cual, en esos días claros y tranquilos que aquí tanto abundan, se goza con el espectáculo de un panorama de belleza suprema.
CARRER DE LAS CAPUTXAS
No es necesario ser un lince para comprender, al primer vistazo, que esta calle debe forzosamente estar enclavada en uno de los barrios viejos de ciudad. Al del Borne pertenece, y esta separada de la plaza Santa Maria por un puñado de antiguos caserones, que si no son, arquitectónicamente ninguna maravilla, mirados con ojos de artista que busca solo lo pintoresco y lo original, forman un conjunto por demás curioso e interesante.
Condenada la calle de las Caputxas a desaparecer con su arco y sus típicos soportales en un plazo más o menos breve, la vista que de ella reproducimos podrá con el tiempo servir tal vez de documento histórico que de fe de su existencia y de los rasgos mas salientes de su característica fisonomía.
CASCADA DEL PARQUE
Es tal vez uno de los mejores ornamentos de la nueva Barcelona y tal vez el más grandioso y severo del Parque. Sin carecer de gracia, su inmensidad impone e inspira una especie de admiración, en la cual hay también algo de respeto. Flanqueada por dos amplias que conducen primero a las grutas y luego al acuario; adornada con multitud de estatuas de divinidades mitológicas y animales fabulosos y rematada por el carro de la Aurora, gran grupo dorado que luce como verdadero oro bruñido cuando el sol quiebra en el sus rayos abrasadores, el aspecto de la cascada es indudablemente y digno de aquellos deliciosos jardines.
El efecto es mas completo cuando todas sus aguas corren, formando mil saltos y combinaciones, y todos sus chorros se elevan, llenando las dos piscinas que se escalonan en semicírculo ante el cuerpo colosal de la cascada.
RAMBLA DE CANALETAS
Hasta mediados de este siglo el sueño de los barceloneses fue el derribo de las murallas. Convencidos aquellos buenos ciudadanos de la necesidad de una reforma de la cual dependía el desarrollo de la población, todas las ocasiones les parecían buenas para intentarla, y no hubo por aquellos tiempos motín, algarada o movimiento serio en el que el grito de "Abajo las murallas!" no figurara como una de las notas mas agudas y mas simpáticas del vocerío popular.
En efecto, Barcelona, al llegar a lo que es hoy la Rambla de Caneletas, había terminado. La muralla cerraba el paso a los que se dirigían a las afueras, y aunque en junio de 1843 la Junta Suprema "haciéndose interprete de los deseos del pueblo" decreto su derribo, las murallas quedaron en pie, sin conseguirse otra ventaja que la apertura de una pequeña brecha, que después y hasta el derribo general realizado en 1854, fue Puerta de Isabel II.
EX CAPILLA REAL DE SANTA AGUEDA
Construida a principios de siglo XIV, en cuya época formaba parte del extenso palacio de los reyes de Aragón, esta interesante capilla -en la actualidad Museo Arqueológico- evitando los ataques de la piqueta demoledora, que tantos monumentos ha destruido, y cariñosamente restaurada por la Diputación de la provincia, ha llegado a nuestros tiempos sin duda para permitirnos recrear nuestro ánimo en la contemplación de las inimitables bellezas de la arquitectura ojival.
Lo más saliente del edificio, y no en sentido literal tomado, es el elegante campanario que tan bien se destaca en la presente fotografía; hermosa torre octagonal de ventanales ajimezados, rematada por una cresteria a manera de corona, y probablemente ejemplar único de su género.
DIPUTACIÓN PROVINCIAL
Debese la parte relativamente moderna de este palacio al notable arquitecto barcelonés Pedro Blay, que en las postrimerías del siglo XVI construyó el cuerpo del edificio que mira a la plaza San Jaime, antiguo centro de Barcelona y teatro de los principales sucesos que esmaltan nuestra historia contemporánea.
Este edificio, hasta el asalto de la capital de Principado por las tropas de Felipe V, dio albergue a la tradicional Generalitat de Cataluña, cuerpo ilustre y digno de eterna memoria, que con su tesón sin ejemplo y mostrando una abnegación desconocida en nuestros días defendió con todas sus fuerzas las libertades catalanas, borradas definitivamente por el rey vencedor.
Además de la Diputación provincial, a cuya corporación pertenece el edificio, hállanse hoy instalados en el, esperando la terminación de Palacio de Justicia, los diversos departamentos que constituyen la audiencia.
CASA GÜELL
En la calle del Conde de Asalto, a pocos pasos de la Rambla, elévase este hermoso edificio, único en su género y digno por todos conceptos de la curiosidad con que es continuamente visitado.
Rompiendo los moldes en que las modernas construcciones acostumbran a vaciarse, el artista ha dado en ésta libre rienda a la fantasía, y por senderos completamente nuevos ha logrado elevar un palacio que sorprende tanto por la originalidad de su conjunto como por el positivo mérito y refinado gusto de sus detalles.
Desde el zócalo al almenado remate, toda la fachada es de mármol obscuro, por cuyo motivo, aun sin haber recibido la patina del tiempo, el edificio ha adquirido ya es especie respetabilidad que de otro modo sólo se consigue a fuerza de años.
Merecen especial mención los admirables trabajos de hierro forjado que adornan esta fachada y que, sin peligro de quedar vencidos, pueden parangonarse con otros de este género procedentes de épocas que ya pasaron.
PLAZA DE TOROS
Es el campo donde se desarrolla con todos los incidentes y peripecias nuestra famosa fiesta nacional, y el lugar preferido por los extranjeros para admirar hasta donde llega la inextinguible y legendaria bravura española.
La Plaza de toros de Barcelona es de las más extensas que se conocen. Cerca de quince mil personas tienen sitio apropiado en su ancho recinto, sin que esto sea obstáculo para que en días de solemnidad taurina se realice el milagro de meter algunos centenares más.
Situada en el barrio de la Barceloneta, fue construida en 1834 con materiales que no podían darle la estabilidad apetecida; pero modificada en 1887 y sustituidos los elementos viejos por otros tan sólidos como el hierro y la piedra, nuestra plaza de toros es hoy un bonito circo de renombre universal, que al igual que los de Madrid y Sevilla, merece el respeto de los principales espadas y da y quita reputaciones.
UMBRÁCULO DEL PARQUE
Muchos son los sitios admirables que el Parque de Barcelona contiene en su dilatado recinto, y de los que pueden con motivo de mostrarse orgullosos los hijos de la ciudad condal; pero pocos resisten la comparación con el deliciosos Umbráculo que se eleva junto a la puerta frontera del Paseo de la Aduana y del cual da perfecta idea esta fotografía.
En las apacibles mañanas de Abril y Mayo, cuando las flores que en la inmensa nave se cobijan ostentan todos los encantos de su vegetación; cuando las plantas tropicales lucen sus tonos mas verdes y sus tallos mas erguidos; cuando el agua murmura dulcemente y la perfumada brisa agita las hojas con musica de suspiros y rumor de besos, el Umbráculo del Parque se convierte para el visitante en un pedazo de paraíso... del cual únicamente le vuelven a la realidad los alegres enjambres de diablillos en forma de niños, que escogen perfectamente aquel ameno lugar para sus inocentes juegos.
PASAJE DEL CRÉDITO
Derribados el convento de la Enseñanza y las casas que le separaban de la calle Fernando, con el propósito de dar más desahogo a las nuevas construcciones que se elevaron en aquel espacio abrióse este Pasaje, que pone en comunicación la calle citada con la Bajada de San Miguel.
No es el Pasaje del Crédito una galería de mucha longitud, ni puede comparase con otros que ciertas grandes capitales poseen: pero tanto por su envidiable situación como por su monumental aspecto, ha adquirido el derecho de figurar entre las bellezas de Barcelona, sobre todo si se tienen en cuenta los grandes servicios que en días lluviosos puede prestarnos
CASA CONSISTORIAL
El palacio de nuestra corporación municipal no es un cuerpo homogéneo. Compuesto de partes edificadas en diferentes épocas, cada una de ellas conserva su carácter especial. El Salón de Ciento, la joya de la casa, tanto por su mérito intrínseco como por su significación histórica, procede del siglo XIV; la admirable fachadita gótica de la calle de la Ciudad, es del siglo XVI; la fachada principal, correspondiente á la plaza de la Constitución, ha sido edificada en el presente siglo.
Grave y robusta, ya que no bella, esta fachada está descrita en pocas palabras. En su construcción no se empleó otro material que la piedra. Un cuerpo central que se adelanta algo a los dos cuerpos laterales; en estos, un pórtico cerrado por una verja; en el central, sobre la puerta y las estatuas de Fivaller y Jaime I, cuatro columnas jónicas que sostienen una pesada cornisa, y en lo más alto; el escudo barcelonés, rodeado de atributos y símbolos, entre los cuales distínguese perfectamente el de la abundancia.
EN LA CUMBRE DEL TIBIDABO
El Tibidabo es la más alta de las montañas de circundan el plano de Barcelona, y desde su cima, que alcanza los 531 metros sobre el nivel del mar, contemplase un panorama tan inmenso y sorprendente, que no hay ojos que se cansen de admirarlo ni pluma que se acierte al describirlo. En efecto: los variados paisajes que desde su cumbre se dominan las pequeñas poblaciones que aquí y allá surgen entre alfombras de verdura; la brillante superficie del mar que a lo lejos se extiende; los encantos, en fin, de esta llanura feraz en el que el trabajo, el arte, la actividad entonan al progreso es himno portentoso cuyos ecos jamás han de extinguirse, no pueden ser pintados con los pálidos tonos de la palabra humana.
El pabellón árabe y la capillita que a su lado figura fueron construidos en la cima del monte no hace muchos años, y sirven de excelente abrigo al caminante que realiza la ascensión al más esplendido mirador natural de nuestros alrededores.
GRAN PUENTE DEL PARQUE
Es uno de los más bellos recuerdos tangibles que no quedan de aquel memorable Certamen Universal que en 1888 hizo afluir a Barcelona enviados y turistas de todas las partes del mundo civilizado.
La escasez de terrenos edificables dentro del radio del Parque obligó a los organizadores de esa Exposición a ocupar una vasta superficie situada junto a la playa, y para unir ésta, que se llamó Sección Marítima, con los restantes edificios, separados de ella por la vía del ferrocarril de Francia y el paseo del Cementerio Antiguo, se tendió el puente cuya vista ofrecemos al lector y que realmente en su género puede ser considerado como un acabado modelo de elegancia, magnificencia y solidez.
El viaducto, todo de hierro, al cual da acceso una anchurosa y bonita escalinata, hállase emplazado en la parte posterior de la ex-nave central de la Exposición, hoy Museo de Reproducciones, y es uno de los más hermosos puntos de vista que nuestra ciudad posee.
PATIO Y ESCALERA DE CASA DALMASES
Entre las varias calles de Barcelona para las cuales los años pasan en vano y ante cuyos vetustos edificios parece que la reforma que tiene su aliento y esconde su piqueta, como si temiera profanar los recuerdos que guardan y las bellezas que atesoran, debe ponerse en primer término la de Moncada, si quiera por poseer la célebre joya arquitectónica que se llama Casa de Dalmases.
Visitar aquel patio, es evocar el pasado con todos sus encantos, sus pasiones y sus leyendas; contemplar aquella escalera, equivale a recorrer una de las mas brillantes páginas de la vida del arte. La delicada perfección de la fotografía que el lector examina en este momento hace superflua toda tentativa de explicación de esta maravilla, que no hay extranjero que no visite ni inteligente que no conozca en sus más nimios detalles. Esas gentiles columnas salomónicas, dechado de esbeltez; esos arcos de graciosa curva; ese antepecho cuajado de hermosísimos relieves, mas que descritos con la pluma merecen ser admirados con los ojos y con calma.
IGLESIA DE SAN PEDRO DE LAS PUELLAS
Cuantos y cuan variados recuerdos trae a la mente la vista de esta iglesia, hoy poco menos que arrinconada y en otro tiempo emporio de grandeza, de poderío y de esplendor!
El que a finales del siglo XIX es templo modesto e insignificante fue en remotas edades famoso monasterio de religiosas, cuya omnipotente abadesa trataba directamente con el papa, su único superior jerárquico, y de tan extensos dominios, que el recinto amurallado de la huerta del convento llegaba hasta lo que hoy es plaza del Ángel.
Si bien la tradición atribuye la fundación de este monasterio a Ludovico, está ya fuera de duda que se debe al conde Sunyer, ante quien fue consagrado por el obispo Wilara en el año 945.
CLAUSTRO DE SANTA ANA
Al establecerse en Barcelona los religiosos del Santo Sepulcro de Jerusalén, procedieron a la construcción de la iglesia, cuyas obras quedaron terminadas el año 1146. Nada tiene, pues, de sorprendente que, tanto por su antigüedad como por el indudable mérito que algunas de sus partes encierran, haya sido colocada en nuestro tiempos bajo la protección del Estado y dándosele el carácter de monumento nacional.
Uno de los departamentos más interesantes de esta iglesia es el bonito y apacible claustro cuya vista llena la presente página: joya arquitectónica muy bien conservada y en la cual la más encantadora sencillez corre parejas con la más delicada eleganci
Se compone este claustro, en cuyo centro se ve un risueño jardín, de cuatro galerías ojivales, formadas por arcos y columnas de notable esbeltez, sobre las que se apoya otra galería cubierta que comunica con diversas dependencias de la iglesia.
ANTIGUA PUERTA DE LA DIPUTACIÓN
Delicado y maravilloso legado del arte gótico, cuyo autor, a pesar de las más diligentes investigaciones, ha sido imposible averiguar, esta fachada corresponde a la parte del edificio que linda con la calle del Obispo, y a juzgar por los datos que se poseen, pertenece al primer tercio o a mediados del siglo XV.
Todo cuanto pudiéramos decir al intentar la descripción de esta encantadora página de piedra, lo dice sin duda con más elocuencia la presente fotografía, heraldo imparcial de sus méritos y espejo fiel de sus innumerables bellezas.
GOBIERNO CIVIL
Gobierno civil, Aduana, Administración Económica, Tesorería..... para todo ello sirve este edificio, cuya partida de bautismo puede verse en una inscripción grabada sobre la puerta principal, que dice así: "Reinado del Señor Don Carlos IV, Año 1790"
La fachada que el lector contempla en esta fotografía es la que corresponde a la plaza del palacio y a la parte del edificio destinada al Gobierno Civil, por más que la puerta de entrada a las oficinas de la primera autoridad de la provincia está situada en el paseo de la Aduana.
Abundantemente provista de columnas toscanas y exhibiendo en puertas y balcones toda la prodigalidad de adornos que al autor de los planos, ministro del rey, le plugo diseñar, esta construcción debe ser mirada con respeto, si no por su valor histórico, o artístico, por el papel que desempeña en nuestra vida pública.
MONUMENTO A PRIM
La aspiración de Barcelona, tantas veces manifestada, de derribar los muros de la Ciudadela edificada por Felipe V al terminar la guerra de sucesión, y convertir en jardines aquellos arenales tantas veces regados con sangre, empezó a verse satisfecha a últimos del año 1869.
No tanto, tal vez, por la justicia de su demanda como por la poderosa mediación del general Prim, entonces jefe del Gobierno, el estado cedió a Barcelona el solar de la Ciudadela, y el día 22 de Diciembre de dicho año tomo posesión nuestro ayuntamiento de aquellos apetecidos terrenos.
Gallardo testimonio de la gratitud con la que la ciudad recuerda la intervención del héroe de los Castillejos en aquel hecho memorable es el monumento que, teniendo por fondo algo de lo que aun queda de la arrasada Ciudadela, constituye el principal asunto de la presente fotografía.
La estatua ecuestre del Conde de Reus se yergue altiva sobre un pedestal de acertadas proporciones, en cada una de las caras principales figuran bajos relieves que representan dos de los momentos más culminantes de la gloriosa existencia del general Prim.
SALÓN DE LECTURA DE LA BIBLIOTECA UNIVERSITARIA
Es una de las mas importantes dependencias de nuestra riquísima biblioteca, y lo mismo por sus excelentes condiciones de luz que por su admirable disposición puede colocársele sin dificultad entre los mejores salones de lectura que se conocen.
Esta situado en el primer piso del edificio y en sus amplias mesas hay holgado espacio para más de un centenar de lectores. Rodéale un pasillo cubierto, sobre el que descansan las galerías superiores, en cuyos estantes de cedro guardan unos 30.000 volúmenes de los 160.000 de que se compone nuestra famosa Biblioteca Universitaria.
Prescindiendo de una infinidad de otros detalles que hacen de este salón una joya de valor inestimable, llama la atención un friso que corre por la parte superior, constituido por una serie de medallones que contienen los retratos de algunos escritores catalanes.
LONJA
Sufragada su construcción por la inolvidable Junta de Comercio, institución genuinamente catalana y faro brillantísimo que en aquel siglo iluminó todo lo que aquí representaba arte, tráfico y literatura, la Lonja comenzó a edificare en 1772, dirigiendo las obras el arquitecto Soler, que no tuvo la suerte de verlas terminadas.
De la antigua Lonja, que ocupaba este mismo solar, únicamente se conservó el magnifico Salón de Contrataciones: el resto del edificio, todo de piedra labrada, se trazó sobre un plan completamente nuevo, lográndose aparejar en él la grandeza del conjunto con la elegancia de los detalles.
Para tener idea de la suntuosidad de esta monumental construcción basta fijarse en la fachada principal contigua a la plaza de Palacio, con sus diez y seis columnas y el severo frontón que la remata.
CONVENTO DE LA ENSEÑANZA
Moderno edificio situado en la calle de Aragón, en la cual se alberga una comunidad de religiosas dedicadas a la enseñanza de numerosas alumnas pertenecientes a las diversas agrupaciones de internas y externas.
Hasta el año 1874, hasta que se construyó este convento, la comunidad estuvo instalada en su antigua casa próxima a la calle de Fernando en el sitio ocupado hoy por el Pasaje del Crédito.
El actual edificio de la enseñanza se compone de tres cuerpos; dos laterales, destinados a convento y colegio, y uno central, que es la iglesia. Esta, sencilla pero muy elegante, exhibe una fachada de sabor bizantino, de una sobriedad verdaderamente encantadora.
MUSEO DE REPRODUCCIONES
Derribadas todas las naves laterales de lo que en 1888 fue Palacio de la Industria, conservóse únicamente la Gran nave central, y en ésta, tres años más tarde, establecióse el Museo municipal de Reproducciones, destinado, como puede colegirse, a reunir y guardar las copias de las más notables obras del arte antiguo y moderno.
Aunque todavía en creación, hállase ya el Museo en estado de prestar grandes servicios a la generación que por la senda del Arte empieza a dar los primeros pasos, y en sus distintas secciones, organizadas por mano experta, pueden admirarse reproducciones de trabajos notables y copias de obras cuyos méritos han sido mil y mil veces pregonados por la fama.
ESCALERA DEL PÚLPITO DE LA CATEDRAL
Todo lo que se diga en elogio de esta maravillosa obra de arte, celebrada por propios y extraños, es pálido ante la realidad. Los recursos de ejecución debieron quedar agotados al realizarse el trabajo de ese incomparable arco de ingreso; de esos pilares, que más de escultor pareces obra de joyería; de esa encantadora puerta, ante la cual los inteligentes inclinan vencidos la cabeza y los profanos sienten la instintiva admiración que producen las grandes creaciones.
La escalera se apoya en el primer pilar del coro y conduce al púlpito, obra no menos perfecta y admirable que la que el lector tiene ante sus ojos. Es de advertir que tanto esta fotografía como la del coro del mismo templo han sido obtenidas por medio de la luz artificial, pues se hubieran irremisiblemente perdido.
CLAUSTRO DE LA CONCEPCION
El precioso claustro que el lector está admirando en este momento, junto con la magnifica iglesia de que forma parte, perteneció al antiguo convento de religiosas de Junqueras, fundado en 1260 y hasta el año 1869 subsistente en la plaza de este nombre.
Derribado en aquella fecha el antiquísimo monumento, considerado como uno de los deliciosos patrones del estilo ojival en su primera época, se procedió piedra por piedra a su reconstrucción en el solar que hoy ocupa en el Ensanche; reconstrucción que nos permite ofrecer a nuestros lectores la vista de este claustro encantador, cuyas columnas y arcos, aunque iguales todos, son de una elegancia y una finura casi insuperables.
LAS SALESAS
En el paseo de San Juan, junto a la calle de Valencia, se eleva este interesante templo , uno de los más bellos entre los numerosísimos edificios religiosos con que cuenta el ensanche de Barcelona. Nada, en efecto, más encantador que esta construcción, tan atrevida como elegante, de estilo gótico moderno, en cuya realización se ha empleado con admirable acierto la piedra labrada, el azulejo y el ladrillo.
La esbeltez de sus proporciones, la corrección de sus líneas, la gracia infinita que respiran sus primorosos detalles, rodean a este templo de una aureola de lujo y esplendidez nada comunes, y hacen de el una joya artística digna por todos conceptos de la anchurosa calle a la que sirve de principal adorno.
Los dos cuerpos de edificio entre los cuales se levanta la iglesia, son el convento y el colegio que las Salesas dirigen.
MERCADO DEL BORNE
En el orden cronológico, el del Borne es el primero de los nuevos mercados construidos en nuestra capital. Inaugurados a fines del 1876, ha servido de modelo para los que se han elevado posteriormente, y hay que confesar que no pudo escogerse tipo mejor ni más digno de ser imitado. Si se exceptua el de San Antonio, no hay tro que le iguale en comodidades, ni en extensión ni en elegancia.
El principal elemento empleado en su construcción es el hierro, y es de admirar el atrevimiento con que sus esbeltas columnas sostienen la inmensa techumbre de sus tres naves y la cúpula de la rotonda central. Esta rotonda termina con una linterna que se eleva a considerable altura y contribuye no poco a dar al edificio ese carácter de grandiosidad que es uno de sus principales distintivos.
PLAZA DE LA PAZ
Hasta 1868 estuvo la rambla cerrada por ese extremo por el fuerte de Atarazanas, sin tener con el mar otra comunicación que el estrecho pasadizo llamado entonces Puerta de la Paz.
Derribados aquellos vetustos muros y convertido su solar en extensa plaza, Barcelona respiro libremente y se aprestó a embellecer su principal entrada marítima. He aquí lo que es hoy lo que hace un cuarto de siglo fue sombría fortaleza. Los plátanos de la Rambla asoman a lo lejos sus frondosas copas; el Banco de Barcelona muestra el lugar preferente las puras líneas de su bonita fachada principal; las palmeras del vecino paseo columpian sus verdes penachos, y el monumento a Colón, con su alta columna y su arrogante estatua, atestigua a los navegantes que aquí llegan el culto que la ciudad rinde a la memoria del gran navegante genovés, que en estas mismas playas oyó resonar los primeros aplausos al atrevido descubridor del nuevo mundo.
EL MUELLE DEL "REBAIX"
Cuando Juan II rodeado de las autoridades barcelonesas puso en el postrer tercio del siglo XV la primera piedra del muelle de santa Cruz, poco pudo imaginar que aquella naciente construcción, entonces limite y barrera del puerto, sería, por decirlo así, el marco que andando los tiempos ostentaría el anchuroso cuadro que son sus admirables perspectivas llena la presente página.
El nunca interrumpido ensanche de los nuevos muelles no ha podido apartar del muelle viejo, llamado comúnmente del "Rebaix", las oleadas de vida que en incesante vaivén a el afluyen y que le convierten en uno del los más animados y pintorescos de nuestro antiguo puerto.
Tanto por su proximidad al fondeadero de los grandes transatlánticos y a los tinglados-depósitos de mercancías, como por poseer una potente grúa de vapor destinada a la carga y descarga de grandes pesos, el "Rebaix" conserva dignamente su carácter y seguramente lo conservará largo tiempo.
PALACIO DE BELLAS ARTES Y SALON DE SAN JUAN
Colocado el observador en uno de los miradores de lo que durante la Exposición de 1888 fue restaurado y hoy sirve de albergue al Museo de la Historia, ve desplegarse ante sus ojos un panorama bellísimo.
A la izquierda, flanqueado por sus torres cuadradas, contémplase el Palacio de Bellas Artes, monumental edificio en el que periódicamente se celebran concursos artísticos y otras fiestas de diversa índole.
El espacio del centro vése ocupado por el anchuroso "Salón" de San Juan, adornado de cuádruple hilera de árboles y limitado por una bonita balustrada que sustenta elegantes jarrones y algunas estatuas de catalanes ilustres.
A la derecha distínguese lo que en un tiempo fue Palacio de Ciencias, y junto a él la vasta construcción, no terminada aún, que se destina a Palacio de Justicia. Y más allá, al extremo del "Salón" álzase el Arco del Triunfo, cubriendo con su mole inmensa la borrosa silueta de las casas del Ensanche.
CORO DE LA CATEDRAL
Tan valioso por los recuerdos históricos que a él van enlazados como por su inimitable labor, el coro de la catedral puede considerarse como una de las más preciadas joyas que nos ha legado el arte antiguo. Una ligera ojeada a aquellas larguísimas filas de sitiales, asombra; un examen minucioso e inteligente, aturde. El artista, el historiador, el aficionado, el simple curioso, todos tienen que aprender y admirar en aquel conjunto, en el que pusieron sus manos y sus talentos los alemanes Loquer y Frederick y el catalán Matías Bonafé, los primeros labrando los sitiales altos, y el último los inferiores. Unos y otros son de roble, y los de la línea superior aparecen resguardados por delicados, doseletes que acusan un arte supremo y una destreza por pocos aventajada.
Aquí y a principios de siglo XVI se reunieron por vez primera en asamblea los caballeros de la orden del Toisón de Oro, instituida en el siglo anterior por el duque de Borgoña.
CEMENTERIO DE SAN GERVASIO
Siguiendo el tortuoso camino que partiendo de la plaza Bonanova y flaqueando la iglesia se dirige a la montaña, llégase al cementerio de San Gervasio en pocos minutos.
El emplazamiento de este fúnebre recinto es tan pintoresco y ventajoso, que la exclamación que involuntariamente escapa de los labios del paseante y que por mera curiosidad traspone sus umbrales, ha de ser forzosamente esta; ¡Lastima de sitio para cementerio!
Construido sobre una pendiente muy pronunciada y compuesto de numerosas callejuelas salpicadas de nichos y panteones, algunos de estos muy artísticos y edificados con bastante independencia, el cementerio de San Gervasio, aunque menos extenso, parece una reminiscencia de la gran necrópolis que en la falda de Montjuich posee la ciudad de Barcelona.
CEMENTERIO ANTIGUO
Poco placentera es en verdad la impresión que se experimenta al penetrar en el cementerio que hasta el año 1883, es decir, hasta la inauguración de la Nueva Necrópolis, fue el único que poseyó Barcelona.
El lúgubre aspecto de aquellas interminables hileras de nichos superpuestos, en que algunos sitios alcanzan una altura de siete pisos, oprime el ánimo y sugiere de una manera demasiado aguda y dolorosa la idea de soledad y el espectáculo de la muerte.
Con todo, además de la parte del cementerio de la que la presente fotografía permite formar cabal concepto, y que se compone de cuatro grandes islas con una plazoleta central que contiene un monumento dedicado a las víctimas de la epidemia de 1821, hay en él otros departamentos menos tristes, en donde el arte moderno ha dejado impresa su huella en originales sepulturas y lujosos panteones, construidos con una esplendidez en pocas capitales igualada.
SALA DE ESPECTÁCULOS DE TEATRO LÍRICO
De aquellos famosos campos Elíseos, ameno centro de diversiones inaugurado en 1853, en cuyo extenso recinto hubo Teatro de Opera, teatrito de Zarzuela, Montañas rusas y otros cien elementos de recreo que hicieron las delicias de nuestros padres, hoy sólo queda en pie, después de haber sufrido radical transformación, el gran salón de espectáculos, bautizado más tarde con el nombre de Sala Beethoven y últimamente con el de Teatro Lírico.
Edificio bellísimo, más que aristocrático, regio, su exterior elegante y suntuoso es apenas una iniciación de la esplendidez que rebosa en su sala de espectáculos, que el lector contempla en este momento y de la cual no es aventurado el afirmar que si hay algunas que la igualan pocas serán las que la aventajen.
El Teatro Lírico está situado junto al paseo de Gracia, a poca distancia de los límites del término municipal de la vecina villa, y tiene una cabida que no baja de 2000 espectadores.
PEDRALBES
El antiquísimo monasterio de Pedralbes, cuya iglesia puede ofrecerse como uno de los más puros ejemplares del arte gótico catalán, fue fundado por Elisenda de Moncada, esposa del rey de Aragón Jaime II.
Contando esta reina con los recursos prometidos al futuro convento por su esposo y con la aprobación del papa Juan XXII, mandó comenzar la construcción del monasterio el 26 de Marzo de 1326, y con tanta actividad lleváronse las obras, que el día 3 de Mayo del año siguiente pudieron ya instalarse en el nuevo edificio catorze monjas procedentes del convento de Santa Clara de Barcelona.
Testigo y víctima de muchos de los hechos que llenan la historia de nuestras discordias civiles, si el monasterio de Pedralbes no tuviera otros timbres con que acreditar su pasada grandeza, bastaríale para ello mostrar la soberbia iglesia reproducida en esta página.
PUERTA PRINCIPAL DE SANTA MARIA DEL MAR
Es, después de la catedral, la iglesia más vasta e importante de Barcelona, y puede ser considerada como un hermoso modelo de arquitectura gótica.
El espacioso solar que hoy ocupa fue en tiempos remotos un arsenal, en cuyo centro se construyó una ermita consagrada a Santa Eulalia.
Más tarde la capilla se convirtió en modesto templo, hasta que, poblados aquellos barrios y coincidiendo con una de las más esplendorosas épocas del poderío barcelonés, a mediados del siglo XIV, erigióse la iglesia actual, de cuyo estilo e imponente belleza es gallarda muestra la puerta principal, reproducida con pulcra fidelidad por la presente fotografía.
EL PUERTO
Situado el espectador en la falda de Montjuich, el panorama que ante sus ojos se desarrolla es de aquellos que difícilmente de olvidan. El puerto de Barcelona dominase en toda su extensión, abrazado por sus dos enormes escolleras y surcados en todos sentidos por botes, barcas de pesca y vaporcitos consagrados al transporte de pasajeros. Los muelles parecen hormigueros inmensos, donde el ruido y la actividad no se dan punto de reposo. A nuestros pies tenemos el vasto espacio que fue un tiempo estación del ferrocarril de Villanueva; a la derecha divisase cual delicada miniatura el comienzo de la ciudad marítima; a la izquierda yérguese el monumento a Colon, elevando al cielo su atrevida columna, y llenando el puerto, contemplase un verdadero bosque de embarcaciones de gran porte, cuyos aparejos cubren como un velo las risueñas construcciones de la Barceloneta.
FARO DEL LLOBREGAT
Ese faro, construido para recordar a los navegantes los peligros que las avenidas del Llobregat han amontonado en su desembocadura con los continuos arrastres de arenas, que con el tiempo han llegado a formar bancos de no poca extensión, esta situado junto a la boca del río, sobre una terraza convenientemente dispuesta contra las embestidas de las aguas.
La irreprochable exactitud de la presente fotografía en la que el lector distingue perfectamente las habitaciones de los torreros, el pequeño huerto que las rodea y todos los detalles de la construcción, nos exime de entrar en descripciones minuciosas.
El faro, que en punto a categoría es de segundo orden, presenta una luz de mucho alcance y que, merced al aparato rotativo que mueve sus reverberos, brilla y se oculta de minuto a minuto.
SAN MIGUEL DEL PUERTO
Pertenece a la escuela churrigueresca, a aquel híbrido estilo arquitectónico que, buscando belleza en la exuberancia de la ornamentación y fracasando no pocas veces en su empeño, tantas y tantas discutidas huellas de su influencia dejo en nuestra ciudad en los siglos XVII y XVIII.
San Miguel del Puerto no es, con todo, uno de los peores ejemplares del genero. Su fachada, aunque adoleciendo de la confusión de caracteres que es uno de los rasgos distintivos de aquella escuela, no carece en absoluto de belleza; véase sino la puerta principal y algunos detalles de la hornacina que cobija al santo tutelar de la iglesia.
Proyectado por el ingeniero militar Cermeño, por indicación del capitán general Marqués de la Mina, este templo, que se construyó para uso de los vecinos del entonces naciente barrio de la Barceloneta, fue empezado en 1753 y terminado dos años mas tarde.
EN EL CÍRCULO ECUESTRE
Entre las numerosas sociedades de recreo con que cuenta nuestra capital, el Círculo Ecuestre, situado en la Rambla de Santa Mónica, figura en primera línea.
Fundado, como de su título se desprende, para fomentar y cultivar el noble ejercicio de la equitación, todas las dependencias del Circulo corresponden principalmente a este propósito, y tanto en su vastísimo picadero como en su hermosa sala de armas, lo mismo en sus amplias y bien dispuestas cuadras que en los diversos salones complementarios, adviértese la experta mano de sus organizadores y el gusto exquisito con que se atiende a su conservación.
El bonito vestíbulo, cuya severa arquitectura reproduce fielmente esta página, puede dar a la lector una ligera idea de o que el Círculo Ecuestre representa y de la magnificencia con la que está instalado.
VESTÍBULO DEL PALCIO DE BELLAS ARTES
Ante la soberbia fotografía que llena esta página, en la cual no se pierde un solo detalle y cuya admirable perspectiva permite, por decirlo así, medir palmo a palmo la extensión de este vestíbulo, podríamos muy bien excusarnos de entrar en descripciones que forzosamente han de resultar anodinas teniendo enfrente reproducción tan feliz y tan ajustada a la realidad.
Sin pecar de exagerados, hemos de convenir que entre las numerosas dependencias del Palacio de Bellas Artes, todas indudablemente muy hermosas, muy elegantes y llegando alguna de ellas a los linderos de la suntuosidad regia, el vestíbulo merece ocupar el sitio de honor.
Las ocho estatuas que figuran en su decorado son los modelos de las que, fundidas en bronce, adornan la balustrada que circunda el contiguo Salón de San Juan.
LAGO DEL PARQUE
La mano del hombre sembrando la semilla y la prodiga naturaleza fecundándola con su aliento poderoso, han hecho de este sitio uno de los mas pintorescos de nuestro hermoso parque.
Podrá haber en el mundo lugares cuya ascensión sea arriesgada; parajes para llegar a los cuales sea preciso exponerse a mil peripecias; puntos, en suma, mas famosos de nombre o mas estrepitosamente pregonados por los heraldos de la moda; pero difícilmente se hallara un sitio tan ameno, tan tranquilo y que tan dulcemente convide el reposo como la pequeña isla que retrata en las verdes aguas del lago sus frondosos álamos.
Oyendo el murmuro de los árboles que bordean sus orillas y viendo la plateada estela que en sus aguas dibujan las aves acuáticas que lo pueblan, quien piensa en Suiza, ni en Pirineos, ni en aquellos famosos lugares de que nos hablan los excursionistas?
EL "FOSSAR DE LAS MORERAS"
Lo que en nuestros días forma la plazoleta del Fossar de las Moreras fue, según todas las probabilidades, apoyadas por el nombre que lleva y por la situación que ocupa, cementerio de la iglesia de Santa Maria, en aquella época en que cada parroquia tenia su necrópolis particular.
La galería que a la altura del primer piso une los edificios que rodean la plazuela, desempeñó un papel tan siniestro como decisivo en el sangriento drama desarrollado en Barcelona el 5 de Agosto de 1835 y cuyo último acto fue la trágica muerte del general Bassa.
ESTACIÓN DEL FERROCARRIL DE FRANCIA
Digan lo que quieran los que el 9 de Febrero de 1851 acuñaron en la Corte una medalla en la que se hace constar que aquel día se había inaugurado el primer ferrocarril de España- entre Madrid y Aranjuez,- es lo cierto que la primera via férrea que hubo en la península la tuvo nuestra ciudad y se inauguro el sábado 28 de Octubre de 1848, con el nombre de ferrocarril de Barcelona a Mataró.
Fue aquel día de júbilo inmenso. La población entera se traslado a los alrededores de la estación, y en medio de atronadoras aclamaciones partió el primer tren, arrastrando por la locomotora Barcelona, que llego felizmente al termino del viaje a las doce menos cuarto y empleó luego para el regreso 35 minutos.
La modesta Compañía que entonces poseía solo cuatro locomotoras- Cataluña, Barcelona, Besós y Mataró- es hoy una empresa poderosísima cuyos trenes recorren todo el principado desde Tarragona a Francia.
ARMERÍA ESTRUCH
En la Rambla de Cataluña, lindando con la plaza de este mismo nombre, vése un edificio con la bonita fachada, marcada con un sello de la Edad media, atrae invenciblemente la atención del paseante: es la Armería Estruch, valioso Museo debido a la iniciativa particular y abierto con regularidad al público durante algunas horas diarias.
Sería preciso llenar muchas páginas para dar apenas una ligera idea de las riquezas que el Museo contiene en armas y armaduras y del arte con que están expuestas y conservadas. A más de dos mil ascienden los ejemplares que figuran en esta colección, contándose entre ellos armas de Cartago y Roma, cascos que se remontan a tiempos antiquísimos y otras preciosidades de hacen que la Armería Estruch una de las mejores de Europa.
ESTACIÓN DEL FERROCARRIL DEL NORTE
De fachada monumental e interior amplísimo, las estación del Norte es acaso, en su género, el más importante centro de tráfico y movimiento mercantil de Barcelona.
A ella afluyen, además de los trenes que circulan entre Madrid y nuestra capital, multitud de expediciones de líneas y ramales de diversas partes de Cataluña y de fuera de ella, que imprimen a ciertas horas a la estación de Norte un sello de animación extraordinaria. Contemplando esta preciosa fotografía, nada se advierte en ella que indique el papel que el edificio representa. El silencio reina en estos instantes en la gran plaza de la estación; pero volved a estos pórticos dentro de un momento, esperad a la llegada de un tren importante, y el ruido que os ensordecerá y las oleadas de vida que llenaran este espacio inmenso os hará comprender lo que este edificio representa.
CAPITANÍA DEL PUERTO
Formado el puerto de Barcelona por un conjunto de construcciones procedentes de tan diversas épocas que entre algunas de ellas median siglos de distancia, cada una de sus partes tiene una fisonomía especial y un carácter marcadamente propio.
Uno de sus aspectos mas curiosos y pintorescos es, de seguro, el que retrata la presente fotografía, hermosa reproducción de una parte del llamado Muelle de los Pescadores y de la torre que remata el edificio de la Capitanía de puerto y oficinas Sanidad marítima. Hasta principios del presente siglo, la Capitanía del puerto vino a ser el punto extremo del Muelle de Barcelona. La torre cuadrada con que termina, y que hoy apenas tiene aplicación alguna, fue en aquella época un faro, inutilizado mas tarde por las sucesivas prolongaciones de los muelles y las crecientes necesidades de la navegación, que han convertido el puerto de la capital de Cataluña en uno de los centros mas activos y concurridos del Mediterráneo.
PLAZA DE URQUINAONA
Aunque de forma muy irregular, su situación es magnifica. Colocada entre los barrios modernos y los del casco antiguo: disfrutando tanto de las ventajas que le proporciona la vecindad de la ciudad vieja como de las que le ofrece su proximidad a las grandes vías del Ensanche, la Plaza de Urquinaona es una de las mejor situadas de Barcelona y tal vez sólo a la de Cataluña cede en extensión e importancia.
Hállase cruzada por dos líneas de tranvías; afluyen a ella seis o siete concurridísimas calles, y cuando se termine la proyectada de Bilbao, que en este punto tiene su nacimiento, aumentará si cabe la animación de la plaza que describimos y que tan bien representada está en esta fotografía.
Entra los edificios que la forman, todos de construcción reciente, los hay muy bonitos y de original aspecto, y no deja de contribuir al buen golpe de vista de la plaza el alegre jardinillo que ocupa una de sus partes.
PASEO DE LA BONANOVA
Tirado a cordel desde San Gervasio hasta Sarriá, el paseo de la Bonanova puede y debe ser considerado como una de las más hermosas vías de nuestros alrededores.
Su situación, su elevación sobre el nivel del mar y los numerosos lazos de comunicación que con la ciudad le ligan han hecho de esta calzada el lugar predilecto de veraneo de la sociedad elegante.
Bordeando su largo trayecto, alzándose a ambos lados del paseo multitud de preciosas quintas de recreo que parecen querer competir en lujo, fantasía y confort. Cada mansión es un jardín, cada jardín un paraíso, y no es difícil ver, al lado de un chalet cubierto de flores y verdura, una construcción con honores de palacio alhajado con todos los primores del arte y favorecido por la naturaleza con sus más esplendidos dones.
ESCALERA PRINCIPAL DE LA LONJA
Partiendo de patio central, cuyas entradas corresponden al paseo de Isabel II y a la calle del Consulado, esta preciosa escalera puede ser considerada como un modelo de construcción en su género.
La grandiosidad de sus proporciones, el corte de piedra de sus curvas y la elegancia de la balaustrada que sirve de barandilla, hácenla con justicia acreedora a la admiración con que la contempla el visitante acierta a verla por vez primera.
Junto al primer rellano, es donde la escalera se divide en dos, vénse sobre cuadrados zócalos dos estatuas de mármol, que representan el Comercio y la Industria, y completan admirablemente el conjunto de la obra.
IGLESIA DEL COLEGIO DE JESUITAS
Está situada en la calle Caspe, en uno de los barrios más ricos y aristocráticos de la ciudad nueva, y figura dignamente entre las más elegantes y suntuosas construcciones, no escasas por cierto, que en aquella parte del Ensanche se han elevado en pocos años.
Su majestuosa fachada, de acertadas proporciones, construida con valiosos materiales y adornada, si cabe decirlo así, con toda la sobria esplendidez que permite un edificio de carácter religioso, es una concepción artística de muchos alientos y una brillante manifestación del más refinado buen gusto.
La iglesia, cuyo interior corresponde dignamente a lo que la fachada deja adivinar, elévase entre dos cuerpos de edificio de extensísima área, destinados a colegio.
LAS GRÚAS DEL PUERTO
Nada tan instructivo y que tan perfecta idea de al visitante de la importancia adquirida por el puerto de Barcelona como un detenido paseo por sus extensos muelles, a una hora en el que movimiento haya alcanzado su grado máximo y el chirriar de las ruedas de los carros se confunda con el rumor de las cadenas de las grúas y el manso murmullo de las aguas.
Es aquel un espectáculo que no se olvida fácilmente y que justifica la fama que de activa y laboriosa disfruta la primera ciudad catalana. El trigo, las maderas, las recias piezas de hierro, el algodón, los bocoyes de espíritu, todo pasa en un momento de las bodegas de los buques a los vehículos de transporte, sin otro esfuerzo que el de estas poderosas grúas que con sus brazos de gigante arrancan a las naves los productos que el comercio nos envía.
MONUMENTO A CLAVE
Entre los nombres más populares de Cataluña, el de Jose Anselmo Clavé figura tal vez el primero.. Músico, poeta, filántropo, artista de corazón, lleno de la fe del apóstol e iluminado por la llama del genio, Clavé, sin otro apoyo que su talento, supo elevarse a una altura a la que solo llegan los hombres superiores.
Hijo del pueblo, al pueblo consagró su laboriosa existencia, y fundando en 1850 la Sociedad Coral Euterpe madre de las numerosas corporaciones similares que existen hoy en Cataluña y en España, dotó a la nación de un elemento de cultura, de regeneración y de progreso que nunca será apreciado en todo lo que vale.
Por esos millares de discípulos que hoy cultivan su obra y que en el campo y en el taller repiten las inspiradas notas del portentoso cantor de la patria, de la libertad, del amor y del trabajo, saludaron con júbilo la erección de este monumento, inaugurado en la Rambla de Cataluña en su cruce con la calle Valencia el día 25 de Noviembre de 1888.
TEMPLO DE LA SAGRADA FAMILIA
Por más que, como puede verse, las obras de este grandioso templo distan mucho de estar terminadas, la importancia de lo realizado hasta el día permite formarse una idea aproximada de las enormes proporciones que, según el proyecto, debe alcanzar este maravilloso monumento, emplazado no lejos de linderos de nuestro termino municipal, junto a las calles de Mallorca y Cerdeña. Comenzada su construcción hace algunos años, los trabajos se han llevado a cabo con relativa actividad, siendo la admiración de los visitantes, mas que la inmensa planta del templo, que será sin duda el mas grande de Barcelona, la belleza de su sitio arquitectónico y el atrevimiento q se advierte en las secciones mas adelantadas.
PATIO Y ESCALERA DE LA AUDIENCIA
La construcción del monumental y por muchos conceptos venerable edificio que es hoy Audiencia y fue en otros tiempos Diputación General, se comenzó, como es sabido, a mediados del siglo XV, cuando Cataluña, próspera y feliz, gozaba de numerosos fueros y privilegios y poseía las admirables instituciones propias que tan alto y glorioso habían puesto su nombre en España y fuera de ella.
A aquella época corresponden el hermoso patio y la soberbia escalera que de él arranca, y en los cuales los admiradores de arte antiguo pueden encontrar un acabado modelo de una de las más interesantes evoluciones del estilo ojival.
Maltratados por el tiempo, casi ruinosos y profanados con adiciones de evidente mal gusto, patio y escalera recobraron no hace muchos años su primitiva belleza, gracias a una completa restauración llevada a cabo con singular acierto y perfecto conocimiento de la arquitectura gótica.
CALLE DE TRES-VOLTAS
Nuestra ciudad, como todas las grandes capitales que avanzan con firme y rápido paso de la reforma, ofrece a los ojos del viajero contrastes tan notables y discordancias tan violentas, que el observador se ve muchas veces en el caso de preguntarse como es posible que al lado de edificios monumentales, exuberantes de esplendidez y decorados con todo los recursos del arte moderno, puedan hallarse aún ciertos caserones que más que viviendas humanas parecen asilos de duendes o laboratorios encantamientos y sortilegios.
A ese género de construcciones pertenece por derecho propio, que nadie intentará disputarle, la calle de Tres-Voltas; angosta vía situada entre la Tapinería y la plaza del Oli y que en cortísimo trecho posee tres arcos, más respetables por su edad y su estilo, digámoslo así, independientemente, que por su valor artístico o histórico.
LA PUERTA DEL PARQUE
Los que afirman que la entrada de un edificio, de un monumento, de un recinto cualquiera debe guardar con el tan intima relación que por la sola inspección de esa entrada se adivine el destino y el carácter del edificio, pueden recrearse contemplando esta magnifica puerta, realización de sus ideales y triunfante demostración de la bondad de su doctrina.
En efecto; esos sólidos pedestales de contornos a la vez graciosos y y robustos; esas hermosas estatuas de la Agricultura y la Marina; esta elegante verja de hierro, de delicados detalles; esos esbeltos candelabros de luces de gas, deben forzosamente permanecer a la puerta de un Parque, a la puerta del Parque de Barcelona.
La que el lector admira en esta pagina, es la que enfila el paseo de la Aduana y que conduce más directamente a lo que aun resta de las antiguas construcciones de la Ciudadela.
SEMINARIO CONCILIAR
Hasta últimos de 1868, el Seminario Conciliar estuvo instalado en un inmenso convento situado en la Rambla de estudios, junto a Belén.
Arrasado aquel edificio por el nuevo orden de las cosas entonces establecido, se comenzó algunos años más tarde la construcción de otro Seminario, emplazado precisamente frente a la Universidad y separado únicamente de esta por la calle Diputación.
Aunque no es poco lo que le falta para quedar terminado, vese ya por la extensión de lo edificado hasta la fecha que el nuevo Seminario Conciliar será un establecimiento de proporciones vastísimas. capaz para llenar holgadamente el objeto a que se le destina y en el cual se hermanan admirablemente las prescripciones de la higiene y el carácter que un edificio de esta naturaleza debe ostentar.
GRAN SALON DEL PALACIO DE BELLAS ARTES
Es uno de los salones más vastos y elegantes que nuestra ciudad encierra, y responde admirablemente al objeto con que fue construido, que no es otro que el de celebrar en él grandes fiestas artísticas, musicales, literarias y de todos los géneros que se ofrezcan.
Bien proporcionado, decorado con singular acierto, sin adornos superfluos ni mezquindades ridículas, a la primera impresión se le juzga favorablemente y tras un rato de contemplación se le admira sin restricciones.
Y si con la luz diurna su conjunto es siempre agradable, de noche y con la luz artificial que a raudales esparcen los elegantes aparatos de que está provisto, el Gran Salón del Palacio de Bellas Artes se convierte en un majestuoso alcázar regio, digno albergue de las bellezas que en él se congregan en ciertas festividades.
En esta Salón verificóse el dia 20 de Mayo de 1888 el acto de la inauguración de la Exposición Universal de Barcelona.
LA BOCA DEL PUERTO
La historia de nuestro puerto es tan antigua como la de la ciudad y para bosquejarla sería preciso remontarnos a las más lejanas épocas.
Abandonado el que, según todas las probabilidades, hubo en los primeros tiempos al otro lado de Montjuich, empezóse la formación de otro en la ensenada proximidad a la ciudad, y tras no pocas vicisitudes llegó Barcelona a poseer el puerto actual, el primero de España en importancia y uno de los más concurridos, ya que no seguros, del Mediterráneo.
La hermosa vista que el lector admira en esta página representa con toda la belleza de la realidad la boca de 280 metros que los dos diques que cierran el puerto dejan entre sus extremos; boca cesada incesantemente por navíos de todas los puntos del globo, y desde cuyas torres circulares se contempla en días serenos un encantador panorama, de esos que sólo el mar latino refleja en sus aguas azuladas.
PATIO DEL ARCHIVO DE LA CORONA DE ARAGÓN
A aquel inmenso palacio que los reyes de Aragón ocuparon en otras épocas, y del cual no era una de las partes menos interesantes la hermosa capilla de Santa Águeda, perteneció el solar en que está emplazado el severo edificio del Archivo.
El patio que aquí fotografiamos y la fachada, que en otra página reproducimos, pueden orientar al lector acerca del carácter de este monumento y del estado en que en el día se encuentra.
Cuadrado, con dos órdenes de galerías y enlazado con una espaciosa y original escalera, el Patio del Archivo de la Corona de Aragón es un sitio agradabilísimo, donde al par que se admira una obra de arte, no por sencilla menos admirable, se siente el espíritu invadido por algo como si fueran ecos de imágenes gloriosas que vagasen aún por aquel solitario espacio.
VISTA PANORÀMICA
Cuadro lleno de luz y rico en detalles, es imposible presentar de Barcelona, un panorama más bello y más sorprendente. No parece sino que bajo esos tejados y azoteas, iluminados por el radiante sol del mediodía, se siente palpitar la vida de la ciudad y agitarse el espíritu de sus moradores. Puede afirmarse que en esta fotografía se resume todo lo que da carácter, tono y significación a la capital de Cataluña, viniendo a ser más que un aspecto de su fisonomía, un verdadero retrato de cuerpo entero.
Aquí, la catedral con sus robustas torres, surgiendo del océano de construcciones del casco antiguo: allá, la masa inmensa de la ciudad nueva surcada por la línea obscura del paseo de Gracia, y mas allá, en ultimo termino, recortados en el azul del horizonte, los montes que rodean la llanura, dominados por la cumbre del Tibidabo.
LA GRAN VIA
Los hijos de Barcelona, constantes testigos del desarrollo de la ciudad nueva, no son los más indicados para medir todo su alcance ni apreciar la colosal magnitud de ese portentoso crecimiento. Pero el viajero que habiéndonos visitado quince o veinte años atrás vuelve hoy a Barcelona y puede abarcar de repente de una solo ojeada el conjunto de la inmensa labor realizada en este tiempo, queda atónito ante la suma de vitalidad, de riqueza y de trabajo que en Ensanche representa.
Véase la Gran Vía, anchurosa avenida cuyo recorrido debe extenderse con el tiempo desde el Llobregat al Besós, y dígase si en el plazo relativamente breve que en su construcción se ha invertido, puede producirse nada más regio, más hermoso y que más gallardamente responda al espíritu de la época y a las exigencias del gusto moderno.
UNA ENTRADA A LA GRUTA
Para los "habitués" del Parque, después de la Colección Zoológica, Meca de todos los concurrentes a aquel hermoso sitio de recreo, y del lago, no hay nada en él que con la Gruta admita comparación.
En efecto, los tortuosos y amenos senderos que a ella conducen los frondosos montículos que la rodean, los saltos de agua que la preceden y el "aquarium" que la remata justifican indudablemente el elogio que de la Gruta hacen cien bocas entusiastas, y ganan sin dificultad el voto de los que por primera vez la visitan.
Verdad es que basta fijarse en cualquiera de sus diferentes entradas, como por ejemplo la que en esta página presentamos al lector, para comprender que un antro que tan tentadores ingresos ofrece, por fuerza debe ocultar interiores maravillosos.
FACHADA GÓTICA DE LA CASA CONSISTORIAL
Formando un cuerpo entrante y guardada por una verja de hierro que sigue la alineación de la calle de la Ciudad, esta interesante fachada constituye un hermoso ejemplar del genero gótico, con toda la corrección de sus líneas y la delicada pulcritud de sus numerosos detalles.
No muy extensa y datando su construcción de mediados del siglo XVI, aunque el Palacio municipal ha sido objeto de diversas transformaciones que han cambiado por completo su aspecto y carácter, la fachada gótica ha merecido siempre el respeto de todos los arquitectos que en el edificio han puesto sus discretas manos.
Ante la fotografía que ofrecemos a nuestros lectores, fidelísima copia de esta deliciosa página de piedra labrada, mil veces más elocuente que la palabra escrita, huelga toda explicación, que nada añadiría al mérito de esta maravillosa puerta ni al de estas incomparables ventanas, dechado de elegancia y perfección.
PUERTA DE SAN ANTONIO
Mientras Barcelona tuvo murallas y en las murallas hubo puertas, la de San Antonio fue una de las más animadas y la que con más frecuencia asoció su nombre a los hechos más salientes de nuestra vida local. Circunscribiéndonos al presente siglo, por la puerta de San Antonio vemos entrar en 1802 en nuestra capital al rey Carlos IV; en ella recibimos el 30 de Junio de 1840 a la Reina Gobernadora; en la misma puerta saludamos quince días más tarde con delirante entusiasmo al ilustre Espartero que acaba de terminar la guerra civil; en fin, en ella festejamos ruidosamente en julio de 1843 la llegada de don Juan prim, a la sazón en los comienzos de su carrera...
Arrollada por la impetuosa corriente del progreso, la histórica puerta ha desaparecido, y de ella no queda hoy otra cosa que el nombre, conservado por la tradición y por la contigua iglesia de San Antonio edificada en 1444.
FRONTON CONDAL
Dispuesta siempre Barcelona a seguir las corrientes de la moda, vengan de donde vinieren y sean las que sean sus manifestaciones, tan repentina y hondamente ha sentido la influencia del pelotarismo, no hace mucho desconocido entre nosotros, que en breve espacio de tiempo ha llegado a aventajar bajo este aspecto a las provincias del Norte, antes monopolizadoras de esa arriesgada diversión.
Buena prueba de ello es el Frontón Condal, situado en la calle Rosellón, junto a la línea férrea de Sarriá, y uno de los más suntuosos edificios consagrados al desarrollo del sport vasco.
Más que grande, inmenso; completamente cubierto de cristales y dotado de una perfecta instalación de luz eléctrica, para que pueda funcionar de día y de noche, sin la punzante duda de si el tiempo lo permite, el nuevo Frontón, en cuyo recinto se encuentran todas las dependencias que su destino requiere, es un verdadero monumento del cual los aficionados pueden con justicia envanecerse.
LA "MAR BELLA"
El barrio de la Barceloneta forma un triangulo irregular, a modo de pequeña península, de cuyos tres lados el más corto viene a ser el istmo y el mas largo la playa de la "Mar Bella".
Aunque algo accidentada y en días tempestuosos no muy segura, esta playa constituye uno de los sitios mas agradables de nuestro litoral. Bordeando la fina arena que las olas salpican de hirviente espuma, las construcciones se extienden hasta donde alcanza la vista. Gasómetros, fundiciones, talleres marítimos, grandes almacenes... los edificios se amontonan y se suceden en pintoresco desorden, sin respetar otro limite que el que les señalan las inquietas aguas del Mediterráneo.
Esta playa durante la estación de los calores, se cubre de numerosos establecimientos balnearios que suelen verse frecuentados por una multitud inmensa.
LAS HERMANITAS DE LOS POBRES
Imitando a las laboriosas hormigas y a las sencillas aves que poco a poco y con incesante esfuerzo forman el nido, las Hermanitas de los Pobres, que en 1866 empezaron por echar los cimientos de una construcción modestísima, han lograda coronada su empresa y satisfechos sus ideales.
El inmenso edificio que se eleva en la plaza Tetuán es un ejemplo de lo que pueden el trabajo constante y la firme resolución de alcanzar un objeto determinado.
Lo que en sus comienzos fue reducido albergue de algunos contados menesterosos, ensanchándose poco a poco y adicionado continuamente con nuevas construcciones, ha acabado por ser un instituto poderoso, digno de competir con los mejores que en su género existen en el extranjero.
ENTRADA DEL CEMENTERIO DEL ESTE
Sin necesidad de epígrafe alguno, puede asegurarse que ningún solo lector dejaría de adivinar cual es el destino de esta construcción. No puede, en efecto, expresarse mejor, en lenguaje arquitectónico, la idea de la muerte que aquí reside, ni el carácter de grave solemnidad propio de toda necrópolis.
El Cementerio del este sustituyó a principios del siglo los diversos cementerios parroquiales que en Barcelona existían. Considerado más tarde insuficiente, se empezó la construcción de una nueva necrópolis, y al inaugurarse ésta, en 1883, se limitaron considerablemente sus servicios.
Hoy el Cementerio Antiguo es un verdadero campo de soledad y reposo, y sólo para tributar un piadoso recuerdo a los muertos o por dolorosa precisión puede cruzarse esta verja, eternamente guardada por las imágenes de la Esperanza y la Fe.
IGLESIA DE SAN JOSE
Es uno de los más populares edificios religiosos de los alrededores, aunque más que por su verdadero nombre suele conocérsele por el de iglesia de los Josepets.
Más que modesto, insignificante, este edificio tiene con todo tanta importancia histórica, que a él precisamente le debe el distrito de Gracia el nombre que actualmente lleva.
En efecto; en el sitio que hoy ocupa la iglesia se estableció en el siglo XVII un convento de Carmelitas bajo la advocación de Nuestra Señora de Gracia.
Tras no pocas vicisitudes, que sería prolijo enumerar, el convento desapareció y fue sustituido por el templo de los Josepets; pero el nombre de Gracia ha quedado y quedará, y es probable que se perpetúe á pesar de las naturales mudanzas de los tiempos y de las cosas.
CONVENTO DE LAS MAGDALENAS
Hállase este edificio en el cruce de las calles Muntaner y Valencia, y fue construido al desaparecer el que la comunidad poseía de antiguo en la Riera de San Juan. Es, por lo tanto, un monumento nuevo, que carece de historia y que las modernas generaciones han visto surgir de aquel suelo, cubierto no hace muchos años con un risueño tapiz de verde césped.
La iglesia, de gusto bizantino modernizado, es un edificio de regulares proporciones, provisto de hermosa fachada y terminado por una atrevida cúpula que se distingue de larga distancia.
PUERTA DE SAN IVO
De las cinco puertas de ingreso que cuenta la catedral, la de San Ivo, situada frente a Santa Clara, es tal vez la más admirable.
Bien proporcionada, sobria de ornamentación y de una pureza de curvas que hace de ella uno de los mejores modelos de arte gótico, la puerta de San Ivo es digna de la grandiosidad de nuestro primer templo y no debe en modo alguno temer la comparación con la que figura en la fachada principal.
Sobre la bóveda de esta puerta se eleva la gigantesca mole de la torre del Reloj, en cuya cima da las horas la famosa campana Eulalia, instalada en ella el día 2 de Noviembre de 1865.
PANTEON DE CATALANES ILUSTRES
Poco es lo que en el día queda en pie de aquella sombría Ciudadela mandada edificar por Felipe V después del famoso sitio que terminó a mediados de Setiembre de 1714 con el asalto de nuestra ciudad por las tropas castellanas, y aún lo poco que queda no ha sido conservado sino sometiéndolo a modificaciones que han variado radicalmente su aspecto.
La única construcción que no ha sufrido exteriormente grandes reformas es la antigua iglesia de la fortaleza, destinada en nuestros a Panteón de Catalanes ilustres, y en donde se guardarán las cenizas de los ciudadanos que más se hayan distinguido por su haber o por sus virtudes cívicas.
PUERTA DE SANTA ANA
Sencilla, aunque no exenta de elegancia, la puerta de Santa Ana constituye una bonita muestra de la arquitectura ojival en su segundo periodo y predispone favorablemente el ánimo del visitante que acude a admirar las bellezas del templo. Esta iglesia, cuya fundación se debe a los Caballeros Templarios, ha sido elevada, como es sabido, a la categoría de monumento nacional, y esta destinada a ser sustituida por otro templo, empezado hace ya algunos años a la izquierda del patio que el lector puede ver en la presente fotografía.
Aparte de otras preciosidades de indudable valor histórico, la iglesia de Santa Ana posee algunos cuadros del ilustre Viladomat y una hermosa sepultura gótica del siglo XIV.
SALA DE ESPECTÁCULOS DE TEATRO LÍRICO
De aquellos famosos campos Elíseos, ameno centro de diversiones inaugurado en 1853, en cuyo extenso recinto hubo Teatro de Opera, teatrito de Zarzuela, Montañas rusas y otros cien elementos de recreo que hicieron las delicias de nuestros padres, hoy sólo queda en pie, después de haber sufrido radical transformación, el gran salón de Espectáculos, bautizado más tarde con el nombre de Sala Beethoven y últimamente con el de Teatro Lírico.
Edificio bellísimo, más que aristocrático, regio, su exterior elegante y suntuoso es apenas una iniciación de la esplendidez que rebosa en su Sala de Espectáculos, que el lector contempla en este momento y de la cual no es aventurado el afirmar que si hay algunas que la igualan pocas serán las que la aventajen.
El Teatro Lírico está situado junto al paseo de Gracia, a poca distancia de los límites del término municipal de la vecina villa, y tiene una cabida que no baja de 2000 espectadores.
RAMBLA DE LAS FLORES
Nombrar la rambla de las flores es evocar la imagen del cuadro más bonito y encantador de la vida barcelonesa. Las grandes ciudades europeas y americanas tienen indudablemente avenidas mas lujosas, calles más amplias, paseos mejor ornamentados; pero ninguna población del mundo puede jactarse de poseer en su seno una nota tan original y rebosante de luz y alegría como nuestra Rambla de las Flores.
Recorriéndola despacio desde el Llano de la Boqueria hasta Belén, pueden conocerse en una mañana de un día festivo todos los aspectos de la sociedad de Barcelona. A distintas horas y por diversos motivos, véanse allí el obrero, la criada, el estudiante, el vendedor callejero, el pollo desocupado, la señora elegante, el anciano valetudinario, en una palabra, todos, absolutamente todos los barceloneses. Si Barcelona es la capital de Cataluña, La Rambla de las Flores debe ser considerada como la capital de Barcelona.
PALACIO DE LOS CONDES DE CENTELLAS
Pocas quedan ya en pie de aquellas magnificas casa señoriales que fueron encanto de nuestros abuelos y ante cuyos venerables muros el artista y el historiador evocaban el pasado y adivinaban los secretos de los signos: entre esas pocas merece lugar preferente la que fue palacio de Centellas en la Bajada de San Miguel, y de cuyo patio y escalera puede el lector hacerse cargo con la vista que ocupa esta página.
Aunque escalera y patio han sido restaurados con elementos de construcción modernos, su severo carácter es el mismo que les dieran los arquitectos del siglo XV.
PLAZA DELÁNGEL
El día 19 de Noviembre de 1853 Barcelona presenció un alegre espectáculo, no muy frecuente en aquella época. Se inauguraba la calle de la Princesa, y la ciudad se entregaba al júbilo con los más vivos transportes. La apertura de aquella vía era, en efecto, de inmensa transcendencia, pues además de continuar la línea formada por las calles Fernando y Jaime I, saneaba unos barrios en extremo infectos y peligrosos, compuestos de innúmeras callejuelas tan escasas de aire como de luz.
De entonces data la importancia y relativa belleza de la plaza del Ángel que por este hecho se vio convertida en un centro de admiración indescriptible.
Ampliaciones más recientes han mejorado su aspecto; pero las corrientes de la vida barcelonesa han tomado ya otros rumbos, y ese desvío ha hecho perder a esta plaza algo y más que algo de su pasado esplendor.
VESTÍBULO DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL
La por tantos conceptos venerable Casa de la antigua Generalitat de Cataluña, o hablando con más exactitud, la parte ocupada en nuestros días por la Diputación de la provincia, fue construida a finales del siglo XVI por el arquitecto Blay, quien, aun empleando un estilo completamente opuesto, procuro enlazar la obra nueva con el palacio gótico que ya en aquella época existía hacia la calle del Obispo.
Entrando al edificio por la plaza de la constitución, se admira ante todo el imponente vestíbulo que precede a la escalera y cuya traza, severa y majestuosa, sin adorno alguno, pero rica en su sencillez, parece simbolizar la grandeza de nuestras Instituciones provinciales y la augusta seriedad que brilla en las hermosas paginas de su inolvidable historia.
CRUZ DE TERMINO
De aquellos sencillos monumentos con que nuestros antepasados señalaban los limites de sus territorios municipales, pocos son ya los que quedan en pie. Derribados unos por no responder al objeto que motivo su erección, arrasados otros por la implacable acción del tiempo, víctimas los más del abandono de los que más interés debían tener en conservarlos, paso a paso han ido desapareciendo todos los que en nuestro llano existían.
La cruz que reproducimos en esta página es ejemplar único; la ultima cruz de término que en nuestros alrededores puede encontrarse. Vésela en la Sagrera, barrio de San Martin de Provensals, y, aunque sin apartarse de la sencillez propia de este genero de monumentos, distínguese por sus elegantes proporciones y el delicado trabajo de su parte superior.
De una inscripción que figura en sus adornos se desprende que esta cruz fue eregida en 1589.
EN LA BARCELONETA
Hervidero humano, foco de actividad, fuente inagotable de vida, de ruido y movimiento, nuestro populoso barrio marítimo sabe hacer honor al nombre que lleva: Barceloneta se llama, y es en efecto un pequeño Barcelona.
Al Marqués de la Mina, capitán general de Cataluña, se debe la construcción de este barrio, rodeado en su mayor parte por el mar, y en cuyo perímetro se encuentran establecimientos de la importancia de La Maquinista y edificios como la Plaza de Toros, la iglesia de San Miguel, los cuarteles de Caballería e Infantería y el nuevo Mercado.
El Paseo Nacional que reproducimos en esta página y el único que la Barceloneta posee, es la obligada vía que los vecinos de la ciudad emplean en el verano para dirigirse a los baños; vía por muchos conceptos interesante, y verdaderamente digna de la paleta de esos brillantes coloristas que buscan para sus cuadros torrentes de luz y oleadas de alegría.
DESDE LA PLAZA DE SANTA ANA
Quien sería capaz de reconocer en esta soberbia avenida compuesta de modernos edificios a cual más lujoso y espléndido, aquella antigua Puerta del Ángel, estrecha, cenagosa, con su nada artística fuente, sus casuchas agrietadas y su tortuosa callejuela vecina?
Pocos lugares de Barcelona pueden como esta tradicional Puerta dar fe de lo que alcanza la actividad humana hábilmente dirigida. La reforma tocó con su varita mágica los viejos muros que angosto pasadizo de la Puerta del Ángel, y cual sus pobres restos hubiesen fecundado la tierra sobre la que tantos años descansaran, se llenaron como por encanto aquellos solares de un enjambre de magníficas construcciones y se convirtió aquel sitio en una de las más hermosas entradas de nuestra capital.
Es digno de llamar la atención en esta fotografía el suntuoso edificio que figura en primer término, elevado recientemente por la Sociedad de alumbrado "La Catalana"
CLAUSTRO DE LA CATEDRAL
Inundado con un eterno ambiente de dulce melancolía, casi siempre solitario, si se exceptúan los días de gran fiesta, el Claustro de la Catedral es una de las partes de nuestro primer templo más bellas y que más atraen la atención del visitante.
Empezando por el examen de las verjas de las capillas, algunas de ellas de una labor tan paciente como inspirada; siguiendo por el de las hermosas puertas que se ven en los cuatro lados, y terminando por una inspección de las lápidas y sepulcros que en él figuran, el Claustro de nuestra Catedral ofrece ancho campo a la meditación y al estudio.
PLAZA REAL
No hay barcelonés que no la considere como su propia casa, ni forastero que al visitarla deje de rendirle tributo de su admiración. Cuando llueve, para resguardarse del agua bajo sus pórticos; cuando el sol baña el espacio de luz y alegría, para recrearse con el dulce calor de sus rayos benéficos, niñeras, ayas, ancianos, paseantes, desocupados de todo género convierten la plaza Real en lugar de refugio, punto de cita, campo de esparcimiento y bullicioso casino público maravillosamente retratado en la presente fotografía.
Construida en el solar que dejó al desaparecer el convento de Capuchinos, la plaza Real no siempre ha presentado el aspecto que en el dia ofrece. Allí, y en épocas distintas, hemos tenido jardín, surtidores, monumento, y tras muchas transformaciones, algunas no muy celebradas, constituyen hoy su único adorno cuatro parterres, varias palmeras de escaso follaje y una fuente de hierro con un grupo que representa las Tres Gracias.
MONTJUICH
Centinela avanzado de Barcelona, la montaña de Montjuich tiene una historia tan antigua como la ciudad. Dos opiniones existen para explicar el extraño nombre que se lleva esta montaña, y de ellas puede tomar el lector la que mas lógica le parezca. Según una versión, Montjuich deriva de Monte Judaico, llamado así por haber existido muchos siglos atrás en la falda del monte un cementerio judío; según la otra, Montjuich no tiene mas etimología que la de Monte de júpiter, a cuya poderosa divinidad pagana se elevó en edad remota un ejemplo, en el sitio que hoy ocupa la fortaleza.
La parte del puerto que se distingue en esta fotografía y en primer termino, es el muelle llamado del carbón, por desembarcarse en el todo el combustible de esta clase que por la vía marítima llega a Barcelona.
CAPILLA DE MARCÚS
En 1162 y a expensas de un opulento mercader barcelonés llamado Bernardo Marcús, se edificó esta capillita románica consagrada a la Virgen, de la que era el fundador ardiente devoto.
Su antigüedad indiscutible justifica el interés con que se la conserva y que tanto contribuye a que el célebre barrio de la Boria no pierda el sello especialísimo que le distingue.
Una de las ceremonias propias de la Edad Media, la bendición de los correos por un sacerdote antes de ponerse en camino, se realizaba precisamente desde las gradas de la capilla de Marcús.
CASINO MERCANTIL
Allá en la exigua plazoleta de la Verónica, campo demasiado limitado para contemplar la sabor construcción de tanta importancia, elévase el Casino Mercantil, centro de reunión de nuestros bolsistas y de todos los que aquí intervienen en la contratación de valores públicos.
Puede afirmase que en el casco antiguo de Barcelona difícilmente se hallará otro edificio que con éste pueda parangonarse, a pesar de las trabas que la forma del solar impuso a sus constructores.
Sólido, bien proporcionado, con una puerta de ingreso de soberbia estructura y un lujo interior que da vértigos, el Casino Mercantil debe ser colocado entre los más notables de nuestras construcciones modernas.
CALLE DEL RECH
Entre lo que aún queda del antiguo Barcelona, intrincado laberinto de callejuelas tortuosas, tan escasas de aire como de sol, es digna de mención especialísima la calle del Rech, situada al extremo del histórico barrio del Borne, junto a la estación del ferrocarril de Francia.
Edificadas las casas que la forman con tan pintoresca libertad, que apenas hay en ninguna de ellas dos balcones que observen una misma línea ni dos puertas que guarden entre si la misma relación, su conjunto resulta una página en extremo curiosa, cuya desaparición, por más que la higiene la reclame, no dejará de ser lamentada bajo el punto de vista artístico.
La construcción del nuevo mercado del Borne quitó no poca animación a esta típica calle, en otro tiempo centro mercantil de verdadera importancia.
LA UNIVERSIDAD
Cual coloso que harto de descanso se levanta de su lecho de verdura, así surge en este momento a nuestros ojos el imponente edificio de la Universidad, rompiendo las ondas del océano de arboles que le rodea. Considerando sus gigantescas proporciones, la solidez de sus muros y la prodigalidad de detalles que adornan su interior, el observador perdona de buen grado la lentitud con que su construcción se llevo a cabo y saluda con respeto a este majestuoso albergue de las letras y las ciencias.
Colocada la primera piedra, diez años se necesitaron para que empezara este edificio a desempeñar la misión que le estaba confiada, no sin haber sido utilizado antes para celebrar una exposición y hasta, aunque por breve tiempo, para cuartel.
No es seguramente una construcción elegante, que seduzca por sus líneas o cautive por su atrevimiento; pero es sin duda un monumento admirable, sobrio y robusto, severo como la ciencia a la que sirve como morada e inmenso como el porvenir que en sus aulas germina y toma aliento.
EL DESIERTO DE SARRIÁ
Si todos los desiertos fuesen como este, no serían pocos los ciudadanos de buen gusto que renunciando generosamente a las comodidades que las grandes poblaciones ofrecen huyesen de las capitales para correr a instalarse en algunas de esas melancólicas "Tebaidas".
Pero es el caso que el "Desierto de Sarriá" es de fijo ejemplar único en el género de desiertos. Conjunto de frondosos bosques y jardines acariciados constantemente por la mansa brisa, en él estuvo establecido, y esto hace su más elocuente elogio, el primer convento de Capuchinos que hubo en España.
Hoy el "Desierto", acomodándose más a las exigencias de los tiempos, constituye un asilo benéfico, creado por un filántropo barcelonés, en el cual reciben albergue los obreros que procediendo de las fábricas, por sus achaques o por accidentes de trabajo, se ven imposibilitados de subvenir sus necesidades.
EL BARRIO DEL NINOT
Cual es el origen de este extraño nombre?
Quince o veinte años atrás, cuando la vía del ferrocarril de Barcelona a Tarragona corría aun por un alto terraplén, que empezando en la carretera de Sarriá terminada cerca de Sans, se estableció a la derecha de este terraplén, hacia la parte de las Corts, un modesto ventorrillo. Sobre la puerta del figón, a guisa de muestra o reclamo, se colocó un monigote, una figura cualquiera, un ninot de tierra cocida.
La gente del pueblo cobro afición al sitio. En la venta del Ninot se congregó los domingos una bulliciosa multitud de familias trabajadoras, que al aire libre y en amorosa paz disfrutaba de los placeres del campo, sacrificando a Baco y festejando a Terpsicore. El Ninot empezó a ser popular. El ventorrillo se vio rodeado de otros, que olieron el negocio que allí podía hacerse; edificaron se casas y mas casas, desapareció el terraplén de la vía y el grupo de tabernas del Ninot se vio convertido en pobladísimo barrio, en el que aun se come, se bebe, se canta y se baila como en los felices tiempos de su fundación.
SANTUARIO DEL CARMELO
No hay excursionista que no lo conozca, ni aficionado a los patios tranquilos y frondosos que no le haya rendido el homenaje de su visita. Esta enclavado en el termino municipal de Horta, y tiene fácil acceso aprovechando la carretera que une a este pueblo y Gracia.
Lugar irreemplazable para efectuar giras campestres dotado de aguas riquísimas y saturado de ese silencioso ambiente que tanto escasea en las ciudades y que es para los pulmones abrasados en el horno del trabajo el mejor regalo que puede brindárseles, el monte Carmelo ha adquirido en pocos años el renombre de otros sitios, antes concurridísimos, han ido perdiendo paulatinamente.
El santuario, modesto y sencillo, ocupa una posición magnifica y constituye, entre el follaje que le rodea y el cielo azul que le sirve de fondo, una encantadora nota de color, de una belleza incomparable.
EN LA RAMBLA DE CATALUÑA
Para convencerse de lo que Barcelona avanza en la prodigiosa y rápida transformación que ha de convertirla en una de las ciudades más bellas de España y Europa, basta colocarse en el sitio en que la Gran-Vía corta la Rambla de Cataluña.
La inmensidad de las perspectivas que por todas partes se divisan, los regios edificios que en aquellas calles se levantan, la amplitud de las vías que en aquel lugar se cruzan, son patente muestra de la pujanza soberana de nuestra capital y valiosa promesa de lo que será el Ensanche andando los tiempos.
En el centro de la plaza de las dos citadas calles forman, se ve un hermoso y bien formado monumento erigido por suscripción pública y destinado a perpetuar la gloriosa memoria de Güell y Ferrer, notable economista y esforzado campeón de la producción nacional.
LA MONTAÑA DEL PARQUE
No lejos del monumento a Prim, entre la puerta correspondiente al Paseo de la Aduana y el edificio que fue nave central de la Exposición de 1888 y es hoy Museo de Reproducciones, contémplase en nuestro Parque una colina artificial de regular perímetro, que a pesar de ser de construcción reciente, ha logrado pronto convertirse en uno de los sitios predilectos de los paseantes que frecuentan aquellos jardines.
Sin que llegue a ser una reproducción ni siquiera una verdadera imitación de nuestra famosa montaña de Montserrat, la vista del monte del Parque trae enseguida a la mente el recuerdo de aquella singular maravilla de la naturaleza, con sus elevados picos, sus rocas fantásticas y sus contornos inverosímiles.
PATIO DE LA CONVALECENCIA
Entrando en el hospital por la calle del Carmen, puede verse a la derecha, frente al colegio de medicina, la Casa de Convalecencia, a la cual pertenece el anchuroso patio que aquí reproducimos.
Este edificio, cuya construcción data del siglo XVII, sirve de transitoria morada a los convalecientes que el vecino hospital le envía y que por lo común no pasan en él más que algunos días, durante los cuales son tratados con todo el esmero imaginable.
El patio, cuadrado, con dos ordenes de ligeros arcos y un templete de piedra sobre el que descansa una colosal imagen de San Pablo, es verdaderamente hermoso, viéndose en él, además de otros detalles de no poco mérito, unos arrimaderos de azulejos, encanto de la vista por su belleza de color y su delicado dibujo.
DESDE EL PUENTE DE LA SECCION MARITIMA
He aquí el precioso panorama que se contempla desde el puente que une el Parque con la llamada Sección Marítima
Para formarse en breves momentos un concepto, siquiera superficial de lo que el movimiento mercantil de Barcelona representa, no cabe escoger mejor punto de observación. Desde aquí se domina la carretera que conduce a San Martin, en la cual el ir y venir de vehículos de todas clases es incesante: se perciben, por decirlo así, los latidos del vecino y populoso barrio marítimo de la Barceloneta, y se contempla, en fin, como desde un mirador, el animado cuadro que ofrece el inmenso espacio en que tienen su su origen las líneas férreas que conducen a Gerona, a Francia, a Valencia y a Madrid por la via directa.
En el fondo, tal vez aun más seductor que los primeros términos, divísanse la falda de Montjuich, la cúpula de la iglesia de la Merced, las torres de Santa Maria y otros y otros edificios cuya enumeración seria interminable.
CALLE DE LA PIEDAD
Bordeando por una parte el ábside de la Catedral y compuesta por otra de un irregular alineamiento de edificios que respiran feudalismo desde el umbral al tejado, jamás la calle de la Piedad ha dejado de tener el especial sello que la caracteriza. Pocas veces resuenan en sus tortuosos recodos los pasos del transeúnte, y como no sea el eco de las campanas de la torre vecina, ningún ruido mundanal va a turbar la paz y la quietud que aquí han establecido su morada.
La magnifica puerta que se distingue en el fondo y que da ingreso al Claustro de la Catedral por uno de sus puntos más hermosos, es una verdadera joya, espléndido legado del arte ojival, y de cuyo conjunto forma importante parte un bellísimo relieve en madera, muy bien conservado, que representa a la Virgen al pie de la Cruz.
TALLER MASRIERA
Es un hermoso edificio que honra a los que lo han construido y patentiza al mismo tiempo lo mucho que la iniciativa particular ha contribuído al embellecimiento de la ciudad nueva. Taller de pintura y museo de preciosidades artísticas, más que otra cosa parece un templo consagrado a alguna misteriosa divinidad. Seis soberbias columnas corintias, sobre las que descansan un cornisamento y un frontón, constituyen la fachada, que tiene toda la elegancia y la majestad de los monumentos clásicos.
Dos estatuas, la de Rosales y la de Fortuny, adornan la escalinata que da entrada a este magnifico edificio, cuyo interior espléndido cumple con creces lo que su imponente exterior promete.
La basta construcción, situada en la calle de Bailén, está rodeada de jardín, y no es poco el encanto que a sus deliciosas líneas presta la hiedra que trepa por paredes y columnas, cubriéndolas con un tapiz de eterna verdura.
ATARAZANAS
Los muros contra los que veinticinco años atrás se estrellaban las olas del puerto en días de borrasca, son hoy la fachada del cuartel de Atarazanas que presenta por la parte del paseo de Colón.
La apertura de la Rambla hasta el mar; la construcción de los nuevos muelles sobre los terrenos ganados al líquido elemento y el derribo de distintos lienzos de muralla, exigido por la transformación que en la ciudad se ha operado, han mutilado de tal modo la antigua "Drassana", que hoy, más que punto de defensa o fortaleza amenazadora, parece un coloso vencido y desarmado por el valiente empuje de la civilización.
La corriente demoledora, que en pocos años ha despojado a Atarazanas de todo lo que se oponía al progreso de Barcelona, acabará dentro de poco con lo que aun queda de este inmenso edificio, cuya misión indudablemente ha terminado.
EN LA CIUDAD NUEVA
Lo que la calle de Aragón tiene el fondo de una zanja, tiene la de Balmes completamente a nivel.
Deslizándose por entre dos líneas de edificios, todos de reciente construcción y algunos de ellos verdaderas obras de arte, corren por esta calle los trenes del ferrocarril de Sarriá: vía que en sus comienzos atravesó únicamente huertas y campos, convertidos hoy en elegantes y populosos barrios, dentro de los cuales se encuentran construcciones tan notables como el Seminario y la Universidad.
A pesar de su exigua longitud, o quizá en virtud de ella, la línea férrea de Sarriá es la única de España que dispone de doble vía en todo su recorrido.
La calle de Balmes nace en la de Pelayo, hermosísima también y de grandes atractivos, tanto por ser lo que podríamos llamar "frontera" de la ciudad vieja, como por apoyar sus puntos extremos en plazas hoy tan céntricas como la de la Universidad o la de Cataluña.